DETIENEN A 17 PERSONAS
EN CAÑETE, OCTAVA REGIÓN:
Violentos
Incidentes Tras Rogativa de Mapuches
Indígenas que se reunieron
para analizar sus demandas por tierras ingresaron al fundo de un empresario
y quemaron una bodega.
CONCEPCION (Patricio Gómez y
Mauricio Durán).- Un grupo de 250 mapuches protagonizó ayer
violentos incidentes al terminar una rogativa o nguillatún en la
comuna de Cañete, Octava Región, que - según sus organizadores-
iba a tener carácter pacífico.
Al término del ritual los indígenas
ocuparon la ruta que une Cañete con el sector de Quidico e ingresaron
a la hacienda Lleu-Lleu, ubicada en las cercanías del lago del mismo
nombre, perteneciente al empresario pesquero y turístico de Concepción
Osvaldo Carvajal Rondanelli.
Allí los manifestantes incendiaron
una bodega de madera que almacenaba material de trabajo agrícola.
Además, quebraron los vidrios de la vivienda del administrador y
de una residencia aledaña.
Llamó la atención de
testigos el hecho que quienes demostraron actitudes más violentas
fueron los miembros de delegaciones mapuches provenientes de Traiguén
y Lumaco, Novena Región, pues los comuneros de Pascual Coña
(Octava) tuvieron una discreta actuación en los hechos.
Un total de 17 personas - entre ellas
una mujer indígena que filmaba los incidentes- fueron detenidas
en los disturbios y trasladadas hasta la Comisaría de Carabineros
de Cañete.
Entre los aprehendidos figuran también
dos chilenas que estudian en Europa. Se trata de dos jóvenes, una
de las cuales estudia en Francia y la otra en España.
Hasta la comisaría concurrió
el gobernador de la Provincia de Arauco, Carlos González, quien
fue informado de lo ocurrido.
Parte de la propiedad de la hacienda
Lleu-Lleu es reclamada por la comunidad mapuche de Pascual Coña.
Osvaldo Carvajal encabeza la sociedad
Brexta, que posee más de 300 hectáreas en la zona del lago
Lleu-Lleu y proyecta construir un complejo turístico avaluado en
45 millones de dólares.
Empresarios forestales no descartaron
que las acciones de violencia fueran instigadas por personas no mapuches.
Ello, debido a que en Arauco se vivía
un clima de distensión luego que la comunidad Antiquina-Lautaro
de Cañete llegara a un acuerdo con la empresa Bosques Arauco para
la venta a los mapuches, a través de la Corporación Nacional
de Desarrollo Indígena (Conadi), de 588 hectáreas que hoy
están en poder de la forestal.
Según la Corporación
Nacional de la Madera (Corma), es evidente que dicho acuerdo molestó
a quienes buscan el enfrentamiento y la violencia como vía para
resolver los conflictos de tierras.
La jueza de Cañete se constituyó
ayer en el lugar en que se registraron los incidentes, que, según
se informó, contaron con la participación de encapuchados.
José Huenchurao, vocero de las
comunidades indígenas en litigio en la provincia de Arauco, no descartó
el inicio de movilizaciones para respaldar las demandas de tierras que
a su juicio no han sido solucionadas por el Gobierno ni tampoco por la
Conadi.
El dirigente, al igual que los representantes
de las comunidades de la Novena Región ha advertido que no basta
con la compra de un par de fundos a las empresas forestales sino que se
requiere una solución integral a la problemática común
de los pueblos indígenas. El vocero anticipó que habrá
algunas acciones de movilización en conjunto con las comunidades
de la Novena Región y los pehuenches del Alto Bio Bío para
hacerle ver al Ejecutivo que es la mayoría del pueblo indígena
la que los respalda.
CIENTISTAS POLITICOS
ANALIZAN CONFLICTO
En Santiago cientistas políticos
de la Universidad de Chile plantearon que la solución al problema
mapuche no pasa sólo por una negociación que salve el conflicto
actual, sino que por generar condiciones de integración real de
esta etnia a la comunidad nacional.
Por lo mismo, calificaron de insuficiente
a la Ley Indígena al estar ligada al ámbito económico.
Ricardo Israel, director del Instituto
de Ciencia Política, agregó que esta legislación apunta
a comunidades rurales y el dilema es no transformar "estas comunidades
en museos vivientes".
Germán Codina, académico
del instituto, afirmó que la integración no puede realizarse
mientras textos de estudios señalen expresamente que "Chile es un
país homogéneo, y se indique, en forma tácita, que
la diversidad es mala".
Los politólogos coincidieron
en que un factor que no se ha dimensionado es el internacional, que desde
hace años entrega legislación sobre el respeto a los pueblos
indígenas.
El analista Guillermo Holzmann planteó
que "no es rara la presencia de extranjeros en este problema, puesto que
diversas organizaciones internacionales tienen la defensa de pueblos indígenas
como prioridad".
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