La tensión extrema generada en la Araucanía motivó ayer que los candidatos presidenciales Joaquín Lavín, Andrés Zaldívar, Ricardo Lagos y Gladys Marín se pronunciaran sobre el conflicto. Los lonkos de las comunidades que el viernes participaron en la emboscada al campamento forestal reclamaron por la suerte de desprotección en que se sienten en relación a las empresas forestales. Yo quisiera ver a un carabinero peleando en favor de nosotros, que somos más pobres. El viernes incluso usaron helicópteros de la empresa para perseguirnos y se metieron a nuestros predios para detenernos y no vimos a ninguno de ellos aquí para protegernos", reclamó el dirigente Santiago Nahuelpi. El Mercurio, 7 de Marzo de 1999
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Domingo 7 de Marzo de 1999 ©
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De Policía y Mapuches:
Prevén Nuevos Enfrentamientos en AraucaníaSe mantiene tensión en Traiguén luego que empresa comenzó a cosechar nuevos bosques.Sin embargo Lonkos y empresarios manifestaron favorable disposición al diálogo, que se prevé difícil. Conflicto en la IX Región obligó a candidatos presidenciales a pronunciarse sobre la materia. TRAIGUEN (María Angélica Venegas).- Pese al llamado del gobierno al diálogo, nuevos incidentes entre grupos mapuches y Carabineros que custodian faenas forestales en Traiguén, IX Región, se prevén para los próximos días. Esto al iniciar la empresa Mininco nuevas cosechas en un segundo predio reivindicado por las mismas comunidades que el viernes intentaron emboscar un campamento de la maderera, ubicado a sólo metros del nuevo frente de faenas. La tensión extrema generada en la Araucanía motivó ayer que los candidatos presidenciales Joaquín Lavín, Andrés Zaldívar, Ricardo Lagos y Gladys Marín se pronunciaran sobre el conflicto. Por su parte, el ex Ministro de Agricultura de la Unidad Popular, Jacques Chonchol, responsabilizó al Gobierno Militar de la actual situación vivida por las comunidades mapuches. Esto porque precisó que durante el mandato de Salvador Allende se devolvieron a dichas comunidades cerca de 300 mil hectáreas de terreno, a través de los instrumentos entregados en el marco de la reforma agraria, las que perdieron durante el régimen militar. En tanto, anoche la coordinadora de comunidades mapuches en conflicto de Arauco y Malleco exigieron como base de una negociación que se decrete la paralización total de todas las faenas madereras de parte de las empresas forestales en las zonas de conflicto. Asimismo, ayer en la zona de Traiguén voceros de los indígenas advirtieron que no desean ser más objeto de burlas por parte de la empresa Mininco, ya que las cortas iniciadas en el fundo Santa Rosa de Colpi, principal escenario de incendios intencionales en febrero último, partieron el viernes mientras tenían lugar los duros enfrentamientos en el campamento del predio Chorrillos, situado a menos de un kilómetro de distancia. Aunque advirtieron tener "elementos" que aún no han utilizado -haciendo alusión a la presunta existencia de armas- y que les significaría resistir un nuevo choque con la policía uniformada en igualdad de condiciones, enfatizaron que tienen buena disposición a dialogar, como lo planteó el Gobierno en Santiago. Sin embargo, el lonko de la comunidad Pantano, Gerardo Nahuelpi, aclaró que no confían en la Conadi, ya que en el pasado acudieron al organismo por sus demandas de tierras, con todos los requisitos, pero obtuvieron como respuesta que la entidad no tenía presupuesto en ese momento. Esta comunidad asegura que en el pasado llegaron a tener más de 1.800 hectáreas y hoy sólo cuentan con 500. Por su parte el gerente de Mininco, Andrés Ovalle, se mostró también partidario de buscar acuerdos que eviten la preocupante escalada de violencia que ha obligado a la empresa a anticipar en 5 años sus faenas y tener que trabajar con resguardo policial. No obstante, aclaró que oficialmente la maderera no ha recibido una propuesta formal de diálogo por parte de ninguna autoridad. Pidió, en cambio, que antes de solicitar una paralización de las cosechas la autoridad debe asegurar las condiciones mínimas de estabilidad social en la zona. Ayer con maquinaria de última generación, y con una contundente vigilancia policial, se trabajó en múltiples frentes en ambos fundos, cuya extensión supera en conjunto las mil hectáreas, que sólo están separados por un camino público de tierra. Los lonkos de las comunidades que el viernes participaron en la emboscada al campamento forestal reclamaron por la suerte de desprotección en que se sienten en relación a las empresas forestales. Criticaron que Carabineros tome parte en el conflicto "en favor de las madereras". "Yo quisiera ver a un carabinero peleando en favor de nosotros, que somos más pobres. El viernes incluso usaron helicópteros de la empresa para perseguirnos y se metieron a nuestros predios para detenernos y no vimos a ninguno de ellos aquí para protegernos", reclamó el dirigente Santiago Nahuelpi. Los mapuches en general sienten que parte importante de sus problemas de pobreza los han generado las forestales. Las culpan de que sus plantaciones han secado el agua de las napas subterráneas, de retener a sus animales cuando cruzan los cercos y que sus obreros y guardias actúan en forma prepotente y racista "al tratarnos constantemente de indios". "EL COMANDANTE" LLEVA UN MES EN LA ZONA En fuentes relacionadas con los organismos de inteligencia que trabajan en la zona en la identificación de elementos ajenos a las comunidades y que han logrado exacerbar las formas de manifestación de los mapuches, trascendió escuetamente que las diligencias están muy bien encaminadas. Tras la identificación de uno de ellos, apodado "el comandante", los comuneros se mostraron ayer desconfiados en entregar mayores detalles de los próximos pasos de este individuo. No obstante, se sabe que lleva aproximadamente un mes en la zona y que posiblemente tenga residencia permanente en una región vecina a La Araucanía. Se comenta que en su trato con los comuneros es enérgico, incluso pasando a llevar en algunas ocasiones la autoridad de los lonkos mapuches, los que no siempre han estado de acuerdo con sus métodos. Un ejemplo de ello fueron el tenor que alcanzaron los incidentes el viernes último al frustrarse el ataque al campamento forestal. Sin embargo, se le reconoce que ha aglutinado el sentir de los mapuches y logrado llamar la atención del gobierno en un momento en que los lugareños daban por descartada cualquier solución pacífica a sus inquietudes. Ello, porque a diferencia de los conflictos ocurridos en Purén el año pasado, en que la Conadi fue una activa interlocutora, este año y a partir precisamente de ese incidente, optó por señalar que el conflicto de tierras que mantienen los indígenas de Traiguén es un problema entre privados que debe resolverse en los tribunales de justicia. CANDIDATOS TAMBIEN EXPRESAN PREOCUPACION Su preocupación y disposición a ayudar a encontrar una salida al conflicto generado en la zona sur entre comunidades mapuches y empresas forestales en la disputa por la propiedad de tierras donde se realiza explotación maderera, expresaron ayer los distintos candidatos a la Presidencia de la República. Es así como el candidato presidencial de la UDI, Joaquín Lavín, llamó ayer en Temuco a las empresas forestales a operar siempre dentro de la ley y ayudar a la comunidad mapuche. Lavín criticó a las madereras por haber colocado guardias armados a vigilar los predios, precisando que la violencia nunca se justifica. El candidato de derecha señaló que en el conflicto indígena hay un trasfondo que obedece a que en Chile los mapuches son los más pobres de los pobres. Al respecto indicó que los índices de pobreza en el pueblo mapuche son casi el doble de las cifras a nivel nacional, lo cual a su juicio refleja que las políticas sociales, ya sea en salud, educación y en empleo, sobre todo, no están llegando a los mapuches, y eso es lo que hay que arreglar. Lavín aseguró que la gran mayoría de los indígenas no son violentistas, ya que lo que ellos buscan es que se les solucionen sus problemas, por lo que, indicó, incluirá el problema de los mapuches en su programa de gobierno. En cuanto a si existirían personas infiltradas entre los mapuches, dijo que "por las informaciones que hemos visto estos días, y por la acción del propio gobierno, no cabe duda que hay personas que no tienen nada que ver con el pueblo mapuche que están instigando desde atrás". En tanto, en Santiago el candidato presidencial DC, senador Andrés Zaldívar, anunció que mañana lunes se reunirá con el Presidente Eduardo Frei para tratar el conflicto entre mapuches y empresas forestales en la zona de Traiguén. El abanderado había hecho este anuncio en la ciudad de Osorno en una visita que realizó a la sede local de la Conadi y precisó que si le pidieran una mediación con las empresas forestales, tomaría una presencia más activa en ese sentido. Zaldívar afirmó que es partidario de hacer todos los esfuerzos para terminar con un conflicto que calificó como "creciente" y enfatizó que se puede dañar la gira del Presidente Frei a Europa porque en cualquier momento este tema puede salir. En ese sentido, advirtió que el conflicto mapuche podría traer al país una imagen internacional negativa. Por ello, dijo, "tenemos que ver una manera que se termine con el conflicto de tierras". Sostuvo que se podría realizar un catastro de todas las tierras en conflicto; dar más recursos a la Conadi para el fondo de tierra y agua; y un plan de inversión extraordinaria en todos los sectores donde no existan servicios básicos. El candidato dijo que las empresas forestales también deben colaborar para lograr una solución, "pero aquí hay un proceso que si no lo detenemos a tiempo, puede terminar en una situación de confrontación". El candidato presidencial de los partidos Socialista, Por la Democracia y Radical Socialdemócrata, Ricardo Lagos, aseguró ayer que los conflictos de las comunidades mapuches de la Novena Región se deben principalmente a la falta de terrenos para desarrollar sus actividades. El personero recalcó que en 1973 las comunidades indígenas poseían un total de 500 mil hectáreas de terreno, mientras que en 1990 sólo tenían 300 mil hectáreas, "por lo tanto no es la única solución, pero el adquirir tierras es resolver parte del problema. Lo otro es crear un gran fondo de capacitación y de inserción de los mapuches en el sistema nacional".
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