Una intensa jornada fue la que desarrolló ayer La Moneda para lograr que los comuneros de Angol que mantenían el ayuno depusieran la medida de presión, lo que se logró cerca de las 23:00 horas de ayer.

Se sabía que la intensa agenda que desplegaría La Moneda ayer en las regiones del Biobío y La Araucanía tenía como objetivo terminar definitivamente con el conflicto mapuche. Por esto es que no sorprendió que entrada la noche, los comuneros de Angol depusieran la huelga de hambre que mantenían hace 75 días.

El acuerdo se logró tras dos reuniones clave –en el Hospital de Victoria y en la cárcel de Angol- que el ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, y su subsecretario, Claudio Alvarado, mantuvieron con los huelguistas y sus representantes.

En una breve declaración que leyó el ministro secretario general de la Presidencia, Cristián Larroulet, sin aceptar preguntas, el secretario de Estado expresó que “las conversaciones realizadas en el día de hoy, tendientes a deponer la huelga de huelga de hambre, han terminado satisfactoriamente”.

“Esta decisión será compartida el próximo lunes 11 de octubre por todas las autoridades tradicionales del pueblo mapuche: lonkos, machis, werkenes y con toda la sociedad civil que ha acompañado esta preocupación”, señaló.

Por su parte el vocero Jorge Huenchullán precisó que “si bien es cierto se ha logrado algún acuerdo, pero no es de total satisfacción para los hermanos mapuche. Desde un principio dejamos en claro que no eran suficientes”.

No obstante subrayó que “claramente aquí se tomaron consideraciones de carácter humanitario, también consideramos que algunos gestos que había hecho el Gobierno como la liberación de algunos hermanos por Ley Antiterrorista, también daba motivo para que nuestros hermanos depusieran la huelga de hambre”.

Por ello indicó que la mesa continúa, ya que sólo hay tres puntos de acuerdo del petitorio que se concretaron, por lo que las tratativas ahora se focalizarán en los otros temas pendientes como es el derecho de territorio y las materias que también motivaron la huelga de hambre”.

En términos formales, el Ejecutivo no sumó ningún nuevo ofrecimiento a los ya hechos la semana pasada y que lograron el fin del ayuno de los comuneros de Concepción, Temuco y Lebu.

Sin embargo, durante todo el día, el Ejecutivo se encargó de enviar “señales” a los ayunantes. Primero, desde Concepción, el ministro del Interior, Rodrigo Hinzpeter, confirmó que el gobierno recalificó las últimas tres querellas que aún mantenía vigentes contra mapuches por Ley Antiterrorista, la principal oferta del gobierno para deponer, el viernes pasado y ayer, la medida de fuerza de los comuneros mapuches.

Con esto, La Moneda cerró un potencial flanco de conflicto, en especial, tras la amenaza de varios comuneros de retomar la huelga de hambre si no se cumplía con el compromiso que tenía como fecha tope ayer.

“En el día de hoy (ayer) termina un proceso que se inició el lunes y todas las querellas en las cuales el Ministerio del Interior, directamente o a través de Intendencias o Gobernaciones, había invocado la ley Antiterrorista, está replanteando sus querellas conforme a las normas del derecho penal común. Pueden tener la certeza de que eso va a quedar concluido en el día de hoy (ayer)”, dijo Hinzpeter en Concepción, donde se reunió con el arzobispo de Concepción, Ricardo Ezzati, y la vocera mapuche, Natividad Llanquileo.

Pero los gestos no terminaron allí. El Presidente Sebastián Piñera desde Purén -adonde llegó para inaugurar el primer liceo bicentenario de excelencia multicultural-mapuche, el “Indómito de Purén”- anunció que el gobierno imprimirá en el Congreso discusión inmediata al proyecto de ley que reconoce constitucionalmente a las etnias originarias.

“Hace algunas semanas planteamos, de una vez por todas, el reconocimiento constitucional a nuestros pueblos originarios y creo que ya ha demorado demasiado tiempo. Por eso, quiero anunciar aquí que hemos decidido poner discusión inmediata a la reforma constitucional que significa el reconocimiento constitucional a nuestros pueblos originarios”, dijo el Jefe de Estado.

Con esta confirmación, el Ejecutivo fortalece su apuesta de resolver los conflictos con las comunidades mapuches a través de las modificaciones planteadas por el Plan Araucanía, lanzado durante el primer semestre, base de las conversaciones que mantienen el Ejecutivo con los mapuches en la Mesa de Diálogo de Cerro Ñielol