Cinco comunidades se involucraron en el primer taller de cortometrajes realizado para pueblos originarios en Chile.

El ensordecedor canto de un gallo, el ruido que hace el cuchillo al esquilar una oveja, una trutruca. Sonidos comunes para oídos mapuches y que se convirtieron en la banda sonora de los cinco cortometrajes realizados por jóvenes de comunidades de las regiones de La Araucanía y de Los Ríos.

A lo largo de cuatro meses, y durante tres semanas, once aprendices de cine de entre 9 y 27 años tomaron por primera vez una cámara profesional en sus manos, escribieron guiones y buscaron locaciones en los alrededores de Mehuín, Puyehue y Malalhue.

Así, se convirtieron en los primeros alumnos de la escuela de verano en cinematografía indígena, organizada por Mapuche TV y Wapikoni Movil (ONG canadiense).

"La idea es que desarrollen la competencia audiovisual para que puedan representar a su comunidad y, además, aprendan de su historia", dice Andrés Ibáñez, chileno que vive en Canadá y quien es uno de los tres jóvenes que viajaron desde ese país para implementar el proyecto.

Luz, cámara, acción

Un anciano que recuerda cuando vio aparecer el primer avión sobre su comunidad y corrió asustado a esconderse; una mujer que explica en mapudungún cómo es trabajar la lana; o el cierre de una escuela rural que los mapuches se demoraron tres años en construir en la década del sesenta, son algunos de los temas que pudieron verse en la "avant première" que se realizó en una ruca de Malalhue.

"El lonko se emocionó tanto que no podía hablar, y su señora nos dijo que al verse tejiendo y contando el proceso de su trabajo se había sentido por primera vez valorada", dice Ariella Orbach, coordinadora del proyecto.

"Lo bueno fue que se integró a toda la comunidad. Había adultos que, además, participaron en la traducción del mapudungún al español. Y cuando grabábamos, por ejemplo, todos los niños corrían detrás de la cámara; fue un proceso lindo", recuerda Andrés.

"Además, varios de los futuros cineastas quedaron entusiasmados con seguir trabajando en esta línea", agrega Ariella.

La idea hacia futuro es mostrar los filmes en festivales de cine indígena.

AMALIA TORRES