La autonomía no puede darse por descontada como un principio esencial que se coloque por sobre la propia historicidad y experiencia social. Mi hipótesis es que se tiene que entender la autonomía en el mundo mapuche en consideración a la manera cómo se generan los liderazgos en su interior y la creación de acuerdos y vínculos entre éstos y las instituciones chilenas. En otras palabras, las políticas de autonomía no serían un polo opuesto a la alianza, como podría pensarse, sino un tipo de alianza que intenta compatibilizar la capacidad de acción del propio grupo con el recurso de la coordinación con otros.




