Nuestra solidaridad y fuerza van para Pedro en los momentos en que, una vez más,  la justicia huinka - desde la  arrogancia del poder - pretenden acallar la voz mapuche. No es la primera vez que le detienen y, seguramente, no será la ultima, pues el Estado chileno jamás aceptará que en el país existen otras culturas, otros pueblos con el derecho a la autodeterminación. Es paradojico que Pedro hoy se encuentre preso en el mismo lugar donde estuvimos juntos, hace apenas unas semanas, conversando con los lonko Aniceto Norin y Pascual Pichun, injustamente encarcelados. Porque, la verdad, es que la historia de la relación entre el Estado chileno y el pueblo mapuche siempre ha sido de represión y discriminación, de racismo y asimilación. Es decir, de injusticia. Un abrazo a Pedro desde la distancia y desde la solidaridad, por lo injusto de su detención y, por sobre todo, por su trabajo y contribución a la lucha del pueblo mapuche que es también nuestra lucha. Mauricio Buendia Redactor Revista Punto Final / Azkintuwe. Junio del 2005