Si bien el conflicto se arrastra por generaciones el conflicto que desembocó en la masacre fratricida entre comunidades williches de San Juan de La Costa tiene una fecha precisa de origen: 1999 en que su institución concede EL Fundo Pukatriwe a la comunidad Choroy Traiguén. Asamblea de Pueblos Originarios de Santiago. 1 febrero 2001

 

Carta Abierta Al Director de CONADI Don Edgardo Lienlaf
Asamblea de Pueblos Originarios de Santiago
1 febrero 2001
Si bien el conflicto se arrastra por generaciones el conflicto que desembocó en la masacre fratricida entre comunidades williches de San Juan de La Costa tiene una fecha precisa de origen: 1999 en que su institución concede EL Fundo Pukatriwe a la comunidad Choroy Traiguén

Se trata de comuneros indígenas, gente campesina de sectores pobres de Osorno que tienen pocas opciones de resolver conflictos y es por eso que se acercaron a su institución donde se les debía proporcionar la debida asistencia de profesionales calificados, usted no puede tratarlos de extemporáneos “al siglo veintiuno” tan livianamente, porque si bien hay una situación de marginalidad es el estado chileno que los ha llevado a ella y porque la misión de la institución que usted encabeza es abordar esos problemas.

Ambas familias son comunidades indígenas protegidas por la ley 19.253, tengan o no personalidad jurídica, por lo que están lejos de ser un simple lio entre particulares, la pregunta es porque la comunidad Choroy Traiguén, constituida bajo el alero de CONADI y receptora de las 4.000 hectáreas traspasadas desde bienes Nacionales por gestión de su institución, dejó fuera a las familias que ahora son víctimas de sangre.

El deber de CONADI es resolver conflictos de tierras privilegiando los títulos ancestrales, en este caso los títulos otorgados por su institución en 1999 a la comunidad Choroy Traiguén se superpusieron sobre los derechos ancestrales de la familia Lefian, no puede la CONADI entregar tierras y título que significan recuperación para unos y nueva usurpación para otros.

Al poder judicial le corresponde abordar situaciones penales. Es su institución la que debe prevenir enfrentamientos entre indígenas que tienen que ver con situaciones ancestrales. Los avenimientos debieron gestionarse antes de entregar las 4.000 hectáreas y luego hacer un seguimiento del devenir del conflicto. Usted no puede desentenderse y dejar las cosas en manos de la corporación de Asistencias Judicial

Señor director, usted no puede eludir la responsabilidad que le cabe a su institución en la masacre entre hermanos de Comunidades williches de San Juan de La costa. Una vez más queda demostrada la ineficiencia de la CONADI que en los últimos años se ha visto envuelta en oscuras acusaciones jamás satisfactoriamente aclaradas. Esta vez tal ineficiencia ha tenido un costo demasiado alto. Desde que asumió la actual coalición de partidos los destinos del país, ningún conflicto de tierras indígenas en que intervino el gobierno había cobrado víctima fatal alguna. Por esto es que exigimos que asuma las correspondientes responsabilidades de su gestión y entregue su cargo

Asamblea de Pueblos Originarios de Santiago
1 febrero 2001