Central Hidroeléctrica Ralco que construye Endesa en el Alto Biobío no entra en funciones el próximo año, la oferta y la demanda de energía electrica en Chile estarán casi calzadas, con el riesgo de caer en racionamiento. Así lo asegura la consultora del sector energético María Isabel González. De presentarse tal escenario a raíz de los juicios contra la generadora que buscan paralizar los trabajos en Alto Biobío, muchas empresas tendrán que limitar su desarrollo y postergar sus inversiones. Diario El Sur domingo 1 de junio de 2003 

 



domingo 1 de junio de 2003

Crisis eléctrica

Sin Ralco hay alto riesgo de racionamiento

La experta María Isabel González, ex-secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía, asegura que sin la central la oferta y la demanda energética estarán muy justas.


Si la Central Hidroeléctrica Ralco que construye Endesa en el Alto Biobío no entra en funciones el próximo año, la oferta y la demanda de energía electrica en Chile estarán casi calzadas, con el riesgo de caer en racionamiento. Así lo asegura la consultora del sector energético María Isabel González.

De presentarse tal escenario a raíz de los juicios contra la generadora que buscan paralizar los trabajos en Alto Biobío, muchas empresas tendrán que limitar su desarrollo y postergar sus inversiones.

La ingeniero civil industrial, hasta hace unos años secretaria ejecutiva de la estatal Comisión Nacional de Energía (CNE), asegura que en la planificación de la CNE en 1997, Ralco debía operar en el año 2005. En el intertanto, la CNE pensaba en centrales a gas natural como alternativa. “Había 16 empresas interesadas en construir centrales a gas, pero Endesa decidió por propia voluntad colocar a Ralco operando desde abril de 2002. Cualquier persona con dos dedos de frente se daba cuenta que impulsar una central con una programación tan ajustada generaría muchos problemas. Como Endesa se adelantó con esta gran inversión en un complejo de 570 megawatts, dejó fuera de competencia a los potenciales inversores de centrales a gas. Los inversionistas de 1997 y 1998 pensaban que con esta sobreoferta energética no valía la pena embarcarse en otro proyecto”, indicó.

La experta sostiene que Ralco tiene años de atraso y como la energía comienza a hacerse escasa, subirá de precio.

“Si antes no se presentaron problemas fue porque la demanda no había crecido (a raíz de la lentitud de la economía), pero en el primer trimestre de este año el incremento de la demanda energética fue de 7%, al nivel de las tasas históricas de los ‘90. Este año se mantendrá en ese rango, por lo que el próximo, la oferta será muy justa respecto de la demanda, y ahí está el riesgo si Ralco no entra en operaciones”.

La ex-secretaria ejecutiva de la CNE afirma que es difícil enfrentar las crisis de energía, porque los proyectos de inversión son de largo aliento. Al menos hay que pensar en dos años de evaluación de impacto ambiental.

“Además, en este momento no hay inversiones importantes en el tema energético, porque las empresas están a la espera del proyecto que regula el sector. La iniciativa lleva un año en el Congreso y se ha modificado cinco veces, de manera que nadie sabe qué saldrá de todo eso”.

Según afirma, si Ralco se paraliza y no entra a producir en 2004, es muy probable que haya que racionar la electricidad y algunas empresas tendrán que producir su propia energía.

“Sería un pésimo escenario para la economía, con consecuencias insospechadas. Significa también que quedamos dependiendo en gran medida del factor climático (lluvias y nieve). Y sólo en la Región del Biobío ya hay un déficit de 63%”, indicó.


©2000 todos los derechos reservados para Diario del Sur S.A.


Enlace al artículo original.