Las organizaciones alteñas dicen que su pelea no ha terminado todavía. A diferencia de ayer, hoy podría ser una nueva jornada de violencia en la ciudad de La Paz, debido a la gran cantidad de marchas que intentarán confluir en el centro de la sede de Gobierno. Una manifestación de los diferentes sectores sociales de la ciudad de El Alto avanzará hoy rumbo a La Paz, su objetivo es que el Presidente renuncie a su cargo, antes de que haya más muertes, según dijo el dirigente de la Central Obrera Regional, Roberto de la Cruz. Las 300 juntas vecinales alteñas marcharán también con rumbo a La Paz. Los vecinos de Villa Dolores, Bolívar, Los Andes y Cupilupaca, indicaron que no existe ninguna instrucción de la Federación de Juntas Vecinales, sino que la decisión fue tomada de forma espontánea. Para hoy también se ha previsto el entierro de los caídos en El Alto en los cementerios de Villa Ingenio del sector norte. El dirigente de la Federación de Juntas Vecinales de El Alto (Fejuve), Mauricio Cori, informó que el cortejo fúnebre podría concluir en una movilización con destino a la ciudad de La Paz, dependiendo de la decisión de los vecinos. Quienes sí marcharán hacia La Paz son los maestros rurales, quienes realizarán la caminata con poleras negras, en señal de duelo por todos los que cayeron “defendiendo el gas”. Los mineros de Huanuni  —que todavía se encuentran retenidos en la zona de Ventilla, a 12 kilómetros de la Ceja— también anunciaron que realizarán una movilización hasta la sede de Gobierno, para unirse a sus compañeros que se encuentran en los predios de la UMSA. A ellos se sumará una caravana de campesinos, que llegará desde las provincias Omasuyos, Los Andes, Pacajes y Manco Kápac —la zona de influencia de Felipe Quispe— y que también marchará hacia la ciudad de La Paz  pidiendo la renuncia del presidente Gonzalo Sánchez de Lozada. Finalmente, una manifestación de los cocaleros de Yungas entrará a la sede de Gobierno por la zona de Villa Fátima y otra marcha de los campesinos de Río Abajo se unirá también a la protesta. La Razón (Bolivia) 031015