La tensión entre ciertos grupos mapuches y la sociedad en que se encuentran insertos ha dado lugar, recientemente, a nuevas formas de manifestación. En los últimos años, grupos mapuches organizados han estado amenazando a agricultores o tenedores de tierras, particularmente en la IX Región, por medio de atentados, tomas de terrenos o destrozos a casas y enseres, lo que se ha traducido en acciones legales contra dirigentes mapuches, incluidos varios lonkos. Un reciente juicio oral contra algunos de estos dirigentes mapuches terminó con la absolución de los acusados, porque los jueces no pudieron formarse una convicción de su culpabilidad "más allá de toda duda razonable". El Mercurio, 28 de abril de 2003

 
 

 
Nuevas aristas en conflicto mapuche
28 de Abril de 2003


La tensión entre ciertos grupos mapuches y la sociedad en que se encuentran insertos ha dado lugar, recientemente, a nuevas formas de manifestación. En los últimos años, grupos mapuches organizados han estado amenazando a agricultores o tenedores de tierras, particularmente en la IX Región, por medio de atentados, tomas de terrenos o destrozos a casas y enseres, lo que se ha traducido en acciones legales contra dirigentes mapuches, incluidos varios lonkos. Un reciente juicio oral contra algunos de estos dirigentes mapuches terminó con la absolución de los acusados, porque los jueces no pudieron formarse una convicción de su culpabilidad "más allá de toda duda razonable".

Esa tensión, agravada por la incapacidad del sistema policial y judicial para evitar los atentados que alarman a la zona, ha llevado a la Sociedad Agrícola de Temuco a presentar un requerimiento ante los tribunales, que se fundaría en la "no prestación de servicios" por el Estado que garanticen los derechos constitucionales de los afectados; se solicitarían millonarias indemnizaciones por los daños materiales, comerciales y morales que esta omisión les habría ocasionado.

Por su parte, una corporación jurídica dedicada a la promoción y defensa de los derechos humanos estudia otra demanda contra el Estado, por la prisión preventiva durante 15 meses de los dos lonkos que posteriormente fueron absueltos en el juicio oral antes mencionado. Esta entidad también pretende una indemnización para dichos dirigentes mapuches, por los daños materiales y morales sufridos.

El traslado de esta discusión a los tribunales pareciera indicar que el conflicto se está conduciendo por el camino institucional. Sin embargo, un libro de Libertad y Desarrollo recientemente publicado, que analiza el conflicto mapuche desde distintas perspectivas, concluye lo contrario: los actores más radicalizados de dicha etnia se estarían alejando de los grupos subversivos tradicionales de izquierda y creando su propia lógica rupturista, influida por el zapatismo mexicano. Ellos pretenderían instrumentalizar las carencias y problemas del pueblo mapuche para crear escenarios de confrontación con el sistema político-económico imperante. Más que buscar el poder, pretenderían generar un conflicto social armado y luchar por una autonomía territorial y, eventualmente, política.

Estas nuevas aristas del conflicto mapuche ilustran su complejidad. La estrategia del Gobierno para resolverlo no ha dado resultados: mantiene un enfoque paternalista hacia las comunidades mapuches, entregándoles tierras, por una parte, y restringiéndoles su capacidad para venderlas, por la otra. Además de suponer esto una errada concepción de la naturaleza humana, ha tendido a agravar más que a solucionar el problema.



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