La presidenta de la comunidad pehuenche Quepuca Ralco y miembro del Consejo de Autoridades Tradicionales del Alto Biobío, María Curriao Reinao, rechazó el carácter que tomaron las negociaciones entre el gobierno, Endesa y las cuatro familias indígenas que aún no han permutado sus tierras. Según expresó, en las reuniones se pretende llegar a acuerdo sobre temas generales que engloban a todo el Alto Biobío sin que las comunidades hayan sido consultadas. "Se está haciendo la negociación a escondidas de nosotros", enfatizó. La dirigenta explicó que ellos no están presentes en la mesa, porque originalmente el tema a discutir tiene que ver exclusivamente con la permuta de las tierras de aquellas familias que se verán afectadas por la construcción de la central hidroeléctrica Ralco, cuyo embalse inundará sus propiedades. Diario El Sur martes 18 de febrero de 2003 

 


martes 18 de febrero de 2003

Desconfianza fuera de la mesa

Negociación por permutas tiene inquietos a pehuenches

Vocera de pehuenches señaló que si bien la creación de una comuna ha sido apoyada desde sus inicios por las comunidades, la iniciativa debe surgir de un acuerdo logrado con todos y no sólo con cuatro familias.

Por Roberto Fernández Ruiz



La presidenta de la comunidad pehuenche Quepuca Ralco y miembro del Consejo de Autoridades Tradicionales del Alto Biobío, María Curriao Reinao, rechazó el carácter que tomaron las negociaciones entre el gobierno, Endesa y las cuatro familias indígenas que aún no han permutado sus tierras. Según expresó, en las reuniones se pretende llegar a acuerdo sobre temas generales que engloban a todo el Alto Biobío sin que las comunidades hayan sido consultadas. "Se está haciendo la negociación a escondidas de nosotros", enfatizó.

La dirigenta explicó que ellos no están presentes en la mesa, porque originalmente el tema a discutir tiene que ver exclusivamente con la permuta de las tierras de aquellas familias que se verán afectadas por la construcción de la central hidroeléctrica Ralco, cuyo embalse inundará sus propiedades.

"Aquí se está hablando sólo de plata, cuando no se trata de llenar los bolsillos de plata. No se está tomando en cuenta nuestra cultura", expresó Curriao, quien hizo hincapié en que el gobierno chileno pretende presentar ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos los resultados que tendrá esta negociación como el fin del conflicto generado por Ralco, sin embargo, precisó que se están dejando de lado los temas de fondo, como los derechos fundamentales de la comunidad a conservar su cementerio y lugares sagrados, como los espacios para la ceremonia del nguillatún.

Molesta por lo que considera un engaño y un atropello, María Curriao ofreció ayer una conferencia de prensa a la que asistió sola y vestida con el atuendo tradicional. La también vocera de su padre, el lonco Antolín Curriao, que según contó representa a siete comunidades, dijo que el gobierno se quiere lavar las manos diciendo que sí se respetaron los derechos de las familias.

"Vamos a hacer llegar una nota a la Comisión", expresó, para informar de los temas pendientes en el conflicto entre las comunidades y Endesa. "Vamos a esperar lo que diga Jaime Andrade (ministro (s) de Planificación y coordinador de políticas indígenas) y dependiendo de eso, viajaremos a Santiago a manifestarnos", adelantó la vocera.

Próxima reunión

Según informó la Subsecretaría de Planificación, una nueva reunión está prevista para mañana a las 11 horas en Los Angeles, donde el gobierno actúa de mediador en las negociaciones de Endesa y las cuatro familias que aún no han permutado sus tierras.

El pasado jueves 6 de febrero se reanudaron en Concepción las conversaciones entre las cuatro familias indígenas y Endesa, luego que las primeras presentaron el año pasado una denuncia ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. Posteriormente hubo una reunión en Los Angeles, donde también será la próxima cita.


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