La tradición medicinal pehuenche está viva y aún se mantiene, aunque está amenaza de muerte producto del deterioro que le han provocado los elementos culturales ajenos a los que se ha expuesto a este pueblo. Esa fue una de las principales conclusiones que arrojó un estudio de sistematización de salud intercultural que se realizó con las comunidades del Alto Bío Bío, el que fue encargado por la seremi del ramo y financiado por el Programa Orígenes. Ziley Mora, investigador, etnólogo y encargado de etnodesarrollo de la Universidad del Bío Bío que encabezó el estudio, explicó que la influencia externa ha traido conflicto y división en los pehuenches, ya que "ya no están tan vivos los recursos espirituales que les fortalecer su identidad. Por eso desde el punto de vista de la salud espiritual las comunidades se han enfermado más". Diario El Sur lunes 21 de abril de 2003 


lunes 21 de abril de 2003

Resultados de estudio en el Alto Bío Bío

Medicina pehuenche está aún viva pero amenazada

La investigación pretendía obtener un diagnóstico para generar un modelo de salud intercultural.
 



La tradición medicinal pehuenche está viva y aún se mantiene, aunque está amenaza de muerte producto del deterioro que le han provocado los elementos culturales ajenos a los que se ha expuesto a este pueblo. Esa fue una de las principales conclusiones que arrojó un estudio de sistematización de salud intercultural que se realizó con las comunidades del Alto Bío Bío, el que fue encargado por la seremi del ramo y financiado por el Programa Orígenes.
 
Ziley Mora, investigador, etnólogo y encargado de etnodesarrollo de la Universidad del Bío Bío que encabezó el estudio, explicó que la influencia externa ha traido conflicto y división en los pehuenches, ya que "ya no están tan vivos los recursos espirituales que les fortalecer su identidad. Por eso desde el punto de vista de la salud espiritual las comunidades se han enfermado más".
 
Esto, por que si bien el Servicio de Salud Bío Bío ha sido eficiente en el control de la mortalidad infantil y en el control de epidemias y plagas, la salud espiritual de los pehuencges se ha visto deteriorada. "Ha perjudicado la irrupción de la cultura occidental. El sistema de salud ha aportado lo suyo para combatir los males del cuerpo, pero no ha incorporado nada para ayudar a los males del alma. La crítica, entonces, no es al sistema de salud sino que al paradigma occidental que se impone en ese territorio", precisó.
 
Expresó que de esto se desprende que el sistema de salud occidental tiene que repensar su manera de actuar en el Alto Bío Bío, incluyendo en sus postas y consultorios la presencia de las vocaciones terapéuticas de estas comunidades, las que son ejecutadas por cerca de 40 agentes de salud medicinal pehuenche (componedores de huesos, hierbateras, santiguadores, parteras, videntes e intérpretes de sueños).
 
"La buena noticia que arroja el informe es que se mantienen las curanderas, que el conocimiento está vivo y que con un reconocimiento oficial sería fácil reavivar la tradición medicinal pehuenche. Esto debe traducirse en la inclusión de las terapias tradicionales", dijo.
 
Ese es precisamente el objetivo de este estudio, entregar un diagnóstico que permita generar políticas para crear un modelo de salud intercultural que complemente ambas medicinas y en el que ambas tengan su expresión y se promuevan.
 
Reconocimiento legal
 
Para el dirigente de la Asociación de Loncos y Comunidades Pehuenches, Agustín Correa, la realización de este estudio es un signo de que el Gobierno tiene voluntad para conocer las prácticas medicinales del pueblo pehuenche. Sin embargo, dijo, esto no es suficiente.
 
"No basta un estudio de 5 meses para que se reconozca esta medicina. Creemos que debe haber sensibilización de las autoridades y también de nuestras comunidades, porque por la persecución que hay y la pérdida de las machis, todas las prácticas se encuentran como escondidas y hay temor", afirmó.
 
Ante esto, precisó, es necesario dar a conocer esta medicina y llegar a un reconocimiento legal y constitucional de ella. "No sacamos nada con estar hablando de esta medicina ahora, si con un cambio de gobierno se va a detener este trabajo. Hay que lograr un compromiso que termine con las persecuciones de quienes practican la medicina", expresó.
 
Correa agregó que el pueblo pehuenche entiende como una contradicción los esfueros estatales, como este estudio, y la actual y constante intromisión de empresas en sus tierras y la plantación de especies exóticas que desplazan a las que ellos utilizan con fines medicinales.
 


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