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Mapuches revelan sus secretos
Cerca de un millón de pesos,
sólo en entradas, fue la cantidad recolectada por mapuches
que el pasado sábado inauguraron una actividad rural
en Afunalhue, comunidad colindante a Lican Ray.
La novedosa actividad, que se
realizó por segundo año consecutivo, busca mostrar
lo que el campesino hace tanto en gastronomía, artesanía
en lanas y cueros, como en otras demostraciones ya sea esquilar
a un animal o teñir su lana.
La idea inicial es instruir al
turista con la vida de esta etnia. Y, claro que lo lograron,
ya que no sólo la gente de los alrededores asistió
al evento, sino que extranjeros de todo el mundo hicieron que
el proyecto que comenzó a las 10 de la mañana
con un desayuno campestre, finalizara con éxito pasadas las 7
de la tarde.
Esta iniciativa, a diferencia
del año pasado, ha sido patrocinada por Indap, quien
contribuyó con un millón y medio de pesos para
que el programa saliera adelante; la Universidad Católica
prestó el terreno y dio la capacitación necesaria para los
indígenas; mientras que las familias mapuches se encargaron
de poner la mano de obra y las ideas de la exposición
de ecoturismo.
La encargada de turismo rural
de Indap, Mauren Avalos, mencionó que en el recinto se
encuentran mapuches de diferentes comunidades y que "desde octubre
se empezaron a organizar para poder cumplir las expectativas
acordadas con el Instituto".
El presidente de la comunidad
mapuche, Hernán Riepan, aseguró que en esta oportunidad,
la forma de promocionar el evento fue por medio de la radio
local y de carteles en las cercanías de Afunalhue. Asimismo,
aseguró estar conforme con la cantidad de gente que ingresó
al lugar.
ARTEFACTO
MALO
Frente a más de 300 personas
que hasta ese minuto habían ingresado al recinto, se
esquiló a dos ovejas en presencia de un veterinario de
la Universidad Católica, quien en conjunto con mapuches
de la zona, enseñaron el proceso.
En la primera muestra, se usó
un par de tijeras y el proceso demoró más de 25
minutos. En tanto, el segundo animal se esquiló con una
máquina a motor, la que se descompuso cuando aún
no había finalizado la tarea. Sin embargo, después de
unos minutos de espera, el artefacto fue arreglado y la oveja pudo
ser esquilada en menos de un cuarto del tiempo que demoró
la anterior.
Ante esta situación, el
público pudo ayudar a cortar la lana de la oveja y a
tocar, tanto su lomo descubierto, como los cerca de cinco kilos
de lana que salieron de cada animal.
ALTERNATIVAS
No sólo se podía
ir a mirar, sino que estaba permitido cabalgar y disfrutar del
paisaje, bailar con la música en vivo que presentaba
un grupo de jóvenes mapuches, comprar los productos confeccionados
por las mujeres indígenas, comer unas exquisitas empanadas,
sopaipillas, queques, frutas de la estación o bien un
rico asado al palo, el que no tenía un valor superior a
2.500 pesos.
Una de las visitantes que estaba
encantada con el proyecto, Juana Villar, aseguró que
considera que "es una idea maravillosa y al mismo tiempo un
gran aporte para el desarrollo de las personas mapuches".
La administradora del centro de
capacitación, María Eugenia Ravest, comentó
que en el lugar se encuentran distintos proyectos. "El centro
de capacitación de la ruca es permanente y pueden venir
mapuches o turistas para aprender allí la crianza de
animales domésticos, la quesería artesanal, y ver cómo
trabajan normalmente los indígenas".
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