Ceremonias de la tradición mapuche, medicina occidental, acupuntura, reiki y plantas medicinales, son algunas modalidades de atención que reciben enfermos de la etnia huilliche desde hace algunos meses. Los médicos y terapeutas que los atienden rescatan e incorporan sus tradiciones a la hora de diagnosticarlos y tratarlos. La Tercera en Internet, 8 de diciembre de 2003
Lunes 8 de diciembre de 2003
Modelo de salud complementaria se financia con recursos del Ministerio de Salud y de los usuarios
Machi y médicos se unen para tratar a indígenas en Chiloé
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Ceremonias de la tradición mapuche, medicina occidental, acupuntura, reiki y plantas medicinales, son algunas modalidades de atención que reciben enfermos de la etnia huilliche desde hace algunos meses. Los médicos y terapeutas que los atienden rescatan e incorporan sus tradiciones a la hora de diagnosticarlos y tratarlos.
El último jueves de noviembre, a las seis de la mañana, Nubia Coliboro y su hijo Armando Llaitureo (10), dejan su casa en la isla Cailín, al extremo sur de Chiloé. Tras cruzar en su lancha el canal que los separa de Quellón, toman un bus que los llevará hasta su destino.
Ese jueves es día de Atención de Salud en la sede del Consejo de Caciques en Kompu, 30 km al norte de Quellón. Cuando Nubia y su hijo llegan al lugar son las 11 de la mañana y unas 50 personas esperan a alguno de los cinco especialistas que atienden dos días al mes. La mayoría de los enfermos pertenece a alguna de las 40 comunidades de indígenas huilliche de Chiloé y han realizado un viaje tanto o más largo que Nubia y Armando.
Atención complementaria
En este lugar desde julio pasado y bajo el alero del Programa de Salud Intercultural de Chiloé se lleva a cabo el llamado Modelo de Atención Complementario Huilliche, financiado por el Programa de Salud y Pueblos Indígenas del Ministerio de Salud (ver recuadro). El doctor Jaime Ibacache, su director médico, explica que "la particularidad de este modelo es que parte desde el pensamiento huilliche. El manejo está pensado desde el propio consejo de loncos o jefes de la comunidad. Aquí vemos la enfermedad como una parte de la sanación, un aviso, y pensamos que el enfermo tiene capacidad de sanarse a sí mismo".
Otro elemento distintivo es la integración de especialistas que atienden a las personas combinando la medicina occidental, técnicas de sanación tradicionales y medicina huilliche.
Un recorrido por los boxes
En uno de los boxes de atención, el doctor Ibacache recibe a una niña con dolores abdominales acompañada de su abuela y un tío. Para diagnosticar no sólo la examina y pregunta por sus síntomas: indaga también por problemas con su familia o comunidad, que para los pueblos originarios son también causa de enfermedad.
En otra sección del centro el médico acupunturista Enrique Villa inserta tres diminutas agujas en la oreja de un hombre que quiere dejar el alcohol y le indica fármacos para la hipertensión.
En su box, la médico general Pilar Veiga, que ha venido desde el Hospital San José, de Santiago, conversa con un hombre a quien alivia con aromaterapia y masajes. Algo similar hace Luz Flores, terapeuta floral, quien controla a Armando, el hijo de Nubia, y le indica un nuevo tratamiento con esencias florales. La madre cuenta que "desde que comenzó a tomarlo duerme mejor y está más concentrado al estudiar".
El aliento del muerto
De fondo se escucha el golpe de un kultrun y las oraciones en mapudungun de Bernardita Escobar Collío, machi de la IX Región que en su box realiza la ceremonia de Ülutun, para extraer a una joven el llamado "aliento del muerto". En la tradición mapuche, este mal afecta a mujeres que durante su embarazo estuvieron en contacto con animales o personas agónicas y cuyo último aliento se traspasa a ella o a su hijo por nacer. "Esto deja a la persona sin fuerza, sin ánimo, se le alteran los nervios y la presión", cuenta la machi.
Los terapeutas son apoyados en la consulta por asesores culturales: miembros de comunidades huilliche que conocen la medicina de la etnia y que complementan las indicaciones con datos de plantas o tratamientos tradicionales.
En el mismo centro se encuentra la Farmacia Complementaria, donde una asesora cultural da fármacos alopáticos -como los disponibles en cualquier posta-, o medicinas naturales. Para los huilliches el cambio ha sido radical. Nubia cuenta que "uno como chilote siempre puede conseguir hierbas y hacer remedios, pero sin saber si está bien. En cambio aquí van controlando. Aquí los médicos derivan entre ellos y uno tiene confianza, porque va viendo que funciona".
Las principales causas de consulta
Aunque el Modelo de Salud Huilliche lleva sólo cinco meses en práctica, quienes trabajan en él ya han detectado aspectos relevantes de la salud de los huilliches. El doctor Jaime Ibacache comenta que la principal causa de consulta son problemas de salud mental (32%), seguidos de osteomusculares (21%) y circulatorios (18%). Por otra parte, el uso de medicinas alópatas ocupa sólo el quinto lugar al recetar tratamientos. Los más indicados son hierbas, cambios en la dieta, tratamiento homeopático y esencias florales.
Margarita Sáez, encargada de la Unidad de Salud de Pueblos Indígenas, del Minsal, señala que aunque la experiencia que se realiza en Chiloé es muy reciente, "ésta es bien vista y, por supuesto, apoyada por el ministerio". Este apoyo se traduce en financiamiento, que se canaliza a través del servicio de Salud correspondiente. Para mostrar el avance de este modelo a otras comunidades indígenas del país, el Consejo General de Caciques Williche de Chiloé y la Dirección Provincial de Salud de Chiloé organizaron a fines de noviembre la I Jornada de Salud Sociocultural y Territorio, en la cual compartieron experiencias de salud complementaria representantes de comunidades lafkenche, atacameña y wenteche.
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