Tras el acuerdo, las comunidades más radicales contra el proyecto energético se comprometieron a retirar las acciones legales, lo que permitirá inundar la zona del Alto Biobío donde se construye la central hidroeléctrica. La Tercera, 17 de septiembre de 2003
Miércoles 17 de septiembre de 2003
| Familias que se oponían al proyecto acordaron con la eléctrica una indemnización monetaria, más 77 hectáreas de tierra |
Endesa paga $ 800 millones a pehuenches por abandonar Ralco |
| Tras el acuerdo, las comunidades más radicales contra el proyecto energético se comprometieron a retirar las acciones legales, lo que permitirá inundar la zona del Alto Biobío donde se construye la central hidroeléctrica. |
| Isabel Guzmán y Ana María Morales |
|
La empresa generadora eléctrica Endesa logró sorpresivamente, después de meses de conflicto, un acuerdo "satisfactorio" con las cuatro últimas propietarias pehuenches que no habían querido permutar sus terrenos en el Alto Biobío, donde la firma construye la central hidroeléctrica Ralco. La compañía llegó al arreglo sin agregar un peso más a su oferta inicial. Las propietarias Berta Quintremán, Aurelia Marihuán, Mercedes Huenteao y Rosario Huenteao recibirán cada una $200 millones y 77 hectáreas de terreno similares a las permutadas. Es el mismo monto que negociaron a fines del 2002 los hermanos Nicolasa y Juan Quintremán. El pacto contempla también la entrega de 100 hectáreas para cada uno de los 12 hijos de las cuatro mujeres que negociaron. Los terrenos corresponden a 1.200 hectáreas de las 18 mil que tiene el Fundo El Porvenir, en el Lago Pangue, y que es propiedad del Banco del Estado. El acuerdo generó el beneplácito del Presidente Lagos, quien felicitó a todos los implicados en el pacto. Las cuatro mujeres pehuenches que firmaron el acuerdo ayer en La Moneda se fueron sin hacer declaraciones. Una de ellas manifestó escuetamente que "no estamos para nada satisfechas con el acuerdo". Roberto Celedón, uno de los abogados de las familias indígenas, explicó: "Hemos tenido que resolver los problemas sobre la base de las posibilidades reales que existen". Agregó que las mujeres pehuenches "son las grandes sacrificadas en esto, porque están renunciando a lo mayor, que es el derecho a permanecer en sus tierras". Fin a demandas Hace un mes, Endesa había acordado con el gobierno donar al Fisco $ 300 millones para ayudar a los pehuenches. Ayer el gerente general de Endesa, Héctor López Vilaseco, indicó que la firma entregará dicha suma directamente "para atención de necesidades sociales. Dentro del acuerdo está que con esta contraprestación nuestra, las familias liberarían todas las demandas que tienen presentadas. Por lo tanto, no habría ni un obstáculo al proyecto". López Vilaseco agregó que "ahora hay que redactar el documento final, pero no se espera ningún cambio. Creo que las familias se han dado cuenta de que la oferta que habíamos hecho es justa y suficiente". Pero el ministro secretario general de la Presidencia, Francisco Huenchumilla, dijo que "el acuerdo contiene más beneficios de los que estaban primitivamente señalados. Efectivamente, hay mayores beneficios por parte de Endesa, por parte del gobierno, y por lo tanto no hay temas pendientes". Todos los documentos deberán estar firmados el próximo 17 de octubre para presentarlos ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos, que investiga denuncias contra el Estado chileno por la construcción de Ralco. Siete años pasaron antes de que se lograra un acuerdo final que fuese satisfactorio para todas las partes. En el inicio de la última etapa tuvo un rol fundamental el propio Presidente Lagos, cuando el 3 de julio del 2002, en su primer encuentro en La Moneda con las pehuenches que lograron el acuerdo, él introdujo la idea de que el gobierno fuese garante ante cualquier solución que se diera. La última firma de un protocolo se logró, según dijo Huenchumilla, luego de un mes de negociación secreta, tanto que ni el Ministerio de Planificación y Cooperación (Mideplán), encargado de las políticas indígenas, ni menos el coordinador de ellas, el subsecretario Marcelo Carvallo, se habrían enterado de lo acordado con anterioridad. |
La importancia del proyecto para el país
La construcción de Ralco implica a Endesa el desembolso de 570 millones de dólares. La obra estará terminada en mayo próximo y entrará en funcionamiento en julio, aportando 570 megawatts hora, lo que equivale al 10% del Sistema Interconectado Central (SIC). Expertos del sector eléctrico, como Francisco Aguirre, socio de Electroconsultores, y Vivianne Blanlot, ex secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía (CNE), opinan que la central debe entrar al SIC a más tardar en junio de 2004. De lo contrario, aseguran, podrían aumentar las probabilidades de un racionamiento eléctrico, porque la oferta de energía en el país es acotada y la demanda eléctrica está creciendo a tasas de 6%. El profesor de la Universidad de Chile y consultor de empresas, Alexander Galetovic, sostiene que la probabilidad de déficit es casi nula, aunque haya sequía todo un año y, si se atrasa Ralco seis meses y aumenta la demanda, no afectaría el suministro en el corto y mediano plazo. |
Derechos reservados COPESA




