No obstante los avances logrados en una década, desde la promulgación de la Ley Indígena, el Gobierno admite que aún hay desafíos pendientes en relación con los pueblos originarios. El subsecretario de Mideplan, Marcelo Carvallo, a cargo de coordinar las políticas indígenas, dijo que no son suficientes el traspaso de más de 300 mil héctareas ni los programas de desarrollo productivo y cultural, destinados a hacer sustentables las tierras y potenciar su identidad, si como país no se reconoce a los indígenas como constitutivos de la nación. Indicó que no sólo se trata de allegar recursos, sino que éstos generen áreas de desarrollo conforme a sus deseos. En este sentido, Carvallo dijo que la ratificación del Convenio 169 de la OIT genera un marco institucional que reconoce la diversidad étnica del Estado y del país, a partir del cual se podrá avanzar en experiencias de desarrollo con fuerte participación de las comunidades. Ese convenio reconoce las aspiraciones de los pueblos originarios de asumir el control de sus propias instituciones, formas de vida, desarrollo económico y conservación de identidad, lengua y religión, en el marco del Estado en que habitan. El Mercurio , 12 de Octubre de 2003