|
|
|
La votación de esta Comisión,
se produjo dos días después de la sesión organizada
por el mismo senador Espina, donde se escuchó a las llamadas "víctimas
de la violencia mapuche" en La Araucanía. En esa ocasión,
la Comisión escuchó las presentaciones de una decena de personas,
en su mayoría agricultores no indígenas, que habrían
sido víctimas de actos vandálicos provocados por mapuches.
En esta sesión, en la cual
participó el ex ministro de Agricultura de la administración
Aylwin, Agustín Figueroa, los invitados criticaron duramente a la
policía y a las autoridades del Gobierno nacional y regional, por
faltar al Estado de Derecho y generar un estado de impunidad frente a las
acciones de violencia indígena en la región.
Las mismas críticas llevaron,
a los senadores que organizaron esta sesión especial y a parlamentarios
de gobierno, como Rafael Moreno, a proponer una reforma de la Conadi y
de la política del Fondo de Tierras, con el fin de enfrentar las
deficiencias del Estado en la materia.
|
|
|
Reconociendo a los pueblos indígenas
Mapuches esperan reconocimiento constitucional.
|
|
El 3 de julio, la Comisión
de Constitución, Legislación y Justicia del Senado, rechazó
el reconocimiento de los pueblos indígenas en la Constitución
Política, el cual ha sido exigido por más de una década
por sus organizaciones representativas e incorporado por el Ejecutivo en
el paquete de reformas constitucionales enviadas al Congreso.
Dicha Comisión resolvió
mantener el texto de su primer informe argumentando que las indicaciones
presentadas por los distintos bloques políticos no lograron el apoyo
necesario para su aprobación en la sala. Así, la carta fundamental
establecería que el Estado "reconoce la diversidad de origen de
los chilenos que forman parte de la Nación y declara su especial
preocupación por las poblaciones indígenas originarias, a
las cuales garantiza su derecho a fortalecer los rasgos escenciales de
su identidad".
Los senadores Alberto Espina y Hernán
Larraín adelantaron que promoverán una modificación
a la Constitución, que permita presentar recursos de protección,
a favor de quienes sean discriminados por su condición racial. Ambos
parlamentarios no explicitaron a quiénes se busca proteger con esta
nueva reforma constitucional, ya que todo hace presumir que, con ella,
se buscaría proteger a sectores no indígenas frente a una
supuesta discriminación de la que podrían ser objeto por
parte del Estado, en el ejercicio de las políticas de discriminación
positiva, hacia los pueblos originarios, contempladas en la Ley Indígena
19.253, como es la política del Fondo de Tierras, que administra
la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi).
INSTITUTO
Según el Instituto de Estudios
Indígenas, la decisión adoptada por la Comisión del
Senado resulta preocupante, en el contexto de la discusión generada
por senadores de oposición sobre los hechos de violencia ocurridos
en la IX Región.
La entidad aseveró que el
reconocimiento de los pueblos originarios en la Constitución Política
del Estado, es una larga aspiración de los indígenas en Chile.
Tal demanda ha sido planteada por las organizaciones representativas de
estos pueblos desde fines del gobierno Militar, quedando plasmada en el
acuerdo de Nueva Imperial el año 1989 y, en forma muy escueta, en
la propuesta enviada hace ya una década al Congreso Nacional por
el primer gobierno de la Concertación, en 1991.
Dicho reconocimiento, expresó
la organización, constituye un sentido anhelo de mapuches, aymara
y rapa nui, entre otros pueblos originarios de Chile.
Según la entidad, este tema
tiene que ver con el reconocimiento que los estados están formados
no sólo descendientes de colonizadores, sino también por
un conjunto de pueblos que preexistían a su creación y que,
dichos pueblos, tienen, por su propia naturaleza, un status especial, así
como derechos culturales, políticos y territoriales.
"Así lo han entendido casi
la totalidad de los estados de la región, los que han consagrado,
en las últimas décadas, el reconocimiento de estos pueblos
en sus ordenamientos constitucionales. Al menos 15 países de América
latina y el Caribe, han reconocido a estos pueblos de distintas maneras
y modalidades en sus cartas fundamentales. Junto a este reconocimiento,
la mayoría de estos estados además ha incorporado en sus
contituciones derechos políticos, territoriales y culturales", expuso
el instituto.
INTERNACIONAL
Según la entidad, así
lo ha entendido la comunidad internacional, la cual "hace más de
una década sustituyó la terminología de poblaciones
-hoy recogida por la Comisión del Senado-, considerando que esta
es una categoría puramente demográfica que no da cuenta de
la especificidad político-jurídico y cultural de los pueblos
indígenas" .
"Es el caso del texto del Convenio
169 de la Organización Internacional del Trabajo de 1989, el cual
revisa la terminología de poblaciones contenida en su convenio anterior
(107, de 1957), acogiendo la demanda indígena en esta materia por
ser más adecuada a la realidad y responder a una legítima
aspiración de los indígenas.
La organización aclaró
que se ha generado un temor infundado en quienes sostienen que el reconocimiento
de pueblos en la Constitución podría ocasionar una fragmentación
del Estado.
"Ello, en primer término por
cuanto los pueblos indígenas en Chile, no lo han planteado como
una alternativa o aspiración. Tal planteamiento es infundado además,
por cuanto el derecho internacional relativo a los pueblos indígenas,
limita el derecho a la libre determinación de los pueblos indígenas
en su ejecicio al interior de los Estados (Artículo 1, 3 Convenio
169 de la OIT), promoviendo en cambio la acción de formas internas
para el ejercicio de la autonomía o autogestión (Convenio
169, Proyectos de Declaración sobre Derechos de Pueblos Indígenas
de la ONU y OEA en discusión).
Finalmente el Instituto de Estudios
Indígenas aseveró que se debe reflexionar sobre la relación
existente entre la prolongada negativa del Congreso a avanzar en el reconocimiento
jurídico político de los pueblos indígenas y de sus
derechos como tales y los hechos de violencia en el sur del país.
"Constatamos con preocupación
las situaciones de violencia verificadas en la Araucanía. Sin embargo,
a diferencia de lo que se sostiene habitualmente, ellas no sólo
afectan a agricultores no indígenas, sino también, de manera
importante, a personas y comunidades mapuches que reclaman el reconocimiento
de sus derechos, uno de los cuales es la restitución de tierras
que en el pasado les pertenecieron y de las cuales fueron despojadas por
el Estado.
"Pensamos que efectivamente existe
una relación entre ambos hechos . Ello por que creemos que la violencia
es el producto de la incapacidad de nuestra sociedad y de sus instituciones
para dar cabida a los pueblos indígenas como pueblos diferenciados
al interior del país, para conocer los derechos de carácter
colectivo que les corresponden, para abordar y dar solución, por
la vía pacífica, a sus reivindicaciones históricas".
"Lamentablemente, decisiones como
los de la Comisión de Constitución del Senado, hacen presagiar
que este escenario de conflicto se mantendrá en La Araucanía,
por lo menos hasta que la "Verdad Histórica" sea escuchada y reconocida
y, hasta que una nueva relación, basada en el reconocimiento y no
en la negación, sea establecida por la sociedad chilena y el Estado.
Para obtener mayor información,
visite el sitio web del Programa de Derechos Indígenas del Instituto
de Estudios Indígenas, Universidad de La Frontera, en:
http://www.edu.ufro.cl/iei
|