Proyectando la vida mapuche en el Budi
La población
del Budi está llamada a participar directamente del ordenamiento
y desarrollo de su territorio.
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En la zona del lago Budi la vida
es diametralmente distinta a la que todos los días vivimos en la
ciudad.
Allá el pueblo mapuche-lafkenche
trabaja la tierra, algunos realizan labores de borde mar, en las comunidades
se transmite la cultura y la cosmovisión, las mujeres tejen y crian
a sus hijos, enseñan costumbres y transmiten el mapudugún.
El entorno natural otorga un ritmo distinto a las cosas, al modo de mirar
el mundo.
Pero en ese espacio también
hay pobreza, alcoholismo, emigración de los jóvenes, la vida
cultural ha sufrido un proceso de deterioro en cuanto al uso del territorio,
algo muy delicado porque es el territorio el fundamento para que las comunidades
puedan vivir y desarrollarse con una visión mapuche, que sea pertinente
culturalmente y sustentable ambientalmente.
En este lugar donde viven unas 14
mil personas, con una biodiversidad inigualable y gran riqueza cultural,
el Estado ha querido intervenir, pero de un modo muy distinto, recogiendo
precisamente esas particularidades y sumando a todos quienes allí
viven en un desafío no menor: acordar un ordenamiento territorial,
donde pueda darse un desarrollo humano sustentable, con respeto a la identidad,
con visión mapuche y manejo adecuado del medio ambiente.
Este es el propósito del Proyecto
de Gestión Ambiental Regional, Gar, para el Area de Desarrollo Indígena
del Budi, que lleva a cabo hace dos años el Gobierno Regional con
apoyo de la Agencia de Cooperación Técnica Alemana, GTZ,
a partir de un convenio marco suscrito entre ambos gobiernos en 1998. En
esta tarea están participando la Serplac, el Instituto de Medioambiente
de la Ufro, Conadi, Conama y la Seremi de Bienes Nacionales.
QUE SE BUSCA
Pero un aspecto fundamental para
cualquier propósito es la participación directa de las comunidades.
Hasta ahora unos mil dirigentes han concurrido a reuniones de trabajo y
ha sido el Consejo de Werkenes el que ha asumido un rol protagónico
en esta tarea. A ellos se suman las municipalidades de Puerto Saavedra
y Teodoro Schmidt y las instituciones con compromisos con el Adi Budi.
El seremi de Serplac Patricio Villanueva
indicó que desde el año 2000 al 2004 lo que se procura con
el plan es generar las condiciones para que la inversión pública
que se asigne al Budi sea pertinente y de acuerdo a lo que necesite la
gente de allí.
Hasta ahora esto se ha traducido
en la capacitación de funcionarios, planificación de la infraestructura
en comunidades mapuches, apoyando la presentación de sus propias
proyectos e incluso se ha tratado de reducir la conflictividad entre autoridades
y comunidades. Lo que se espera es que en el 2003-2004 cuando los municipios
intervengan en forma más directa en el proyecto, la relación
Estado comunidades sea más fuerte y estrecha.
OPRDENAMIENTO
La asesora de GTZ en la región,
Susana Hess, afirmó que se pretende que el Gobierno Regional aplique
un modelo operativo de gestión territorial y ambiental en el Adi
Budi, basándose en la participación de las comunidades, con
una efectiva coordinación de las instituciones, adecuados planes
de desarrollo y de instrumentos de planificación.
Así al término de la
segunda fase se espera contar con un Plan de Ordenamiento Territorial con
Visión Mapuche que, entre otras cosas, pueda organizar el territorio
del Budi en función de sus potencialidades y carencias; definir
políticas territoriales que orienten la formulación y ejecución
de políticas públicas; fortalecer espacios desarticulados
en función de sus características; identificar áreas
que sean frágiles y estén en riesgo; promover que la planificación
sea integral y estimular a que aquellas instituciones que tienen a su cargo
el uso de los recursos naturales, puedan racionalizar las intervenciones
en ese territorio.
"Queremos que al terminar la segunda
fase de este programa, los servicios públicos lleguen a consenso
sobre lo que debe pasar en el Budi en los próximos años",
indicó la asesora alemana.
Actualmente se está elaborando
un mapa de la zona del Budi que, de acuerdo a los primeros diagnósticos,
debería ordenarse en 7 sectores, y se está trabajando para
que las comunidades identifiquen en cada sector las postas, escuelas, viviendas,
sitios ceremoniales y sagrados, lo que se utilizará como información
relevante para elaborar la cartografía de la zona.
Además las demandas que las
comunidades han planteado en materias de infraestructura, educacional,
salud, social, laboral, productiva, etcétera serán la base
de futuros proyectos de desarrollo.
Este martes, se lanzará oficialmente
la página web del proyecto GAR, durante un acto en el Hotel Frontera,
donde asistirán el intendente Ramiro Pizarro y funcionarios del
comité directivo del proyecto.
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