La joven compañera de un miembro de la comunidad de mapuches Kaxipayiñ está embarazada de seis meses y las ecografías muestran que el feto no tiene cabeza. Por eso la Coordinadora de Organizaciones Mapuches reclamaron a la Justicia que autorice un aborto y que se preserve al feto para estudiar si la malformación es producto de la contaminación de esa región. La petrolera Repsol-YPF —que explota los yacimientos esa zona— expresa que si bien "lamenta la situación (...) no existe por el momento ninguna comprobación científica que permita relacionar los hechos mencionados con la actividad desarrollada por la empresa en el yacimiento de Loma de la Lata. Y sin conclusiones comprobadas científicamente, carece de seriedad la utilización especulativa de situaciones que afectan la intimidad y conducta de personas. Clarín (Buenos Aires), 18 de mayo de 2002.



