Orígenes lucha contra burocracia y desconfianza
Está consciente que la responsabilidad
puesta por el Gobierno a esta iniciativa son enormes. Pero Sergio Castillo,
secretario ejecutivo del programa Orígenes, asegura que la difícil
meta de impulsar el desarrollo de 406 comunidades indígenas de La
Araucanía, antes de septiembre de 2004 será conseguida. "Se
están rompiendo las desconfianzas en muchos sectores, no en todos,
y eso nos ha permitido avanzar ahora más rápido que al principio
cuando se produjeron problemas y cometimos algunos errores que estamos
enfrentando", afirmó.
Orígenes busca apoyar a las
comunidades en su desarrollo y, además, "establecer una nueva forma
de relacionarse el Estado con las comunidades".
ESCUCHAR
La premisa básica para impulsar
el desarrollo es escuchar a las comunidades. "Queremos que éstas
sean capaces de apalancar por sí mismas oportunidades de desarrollo,
vale decir, tomar lo poco que hay y sumarle recursos de otras partes",
explica Castillo quien destacó que hay comunidades que postularon
a recursos de la Fundación Andes, para unirlos a los del programa
Orígenes en una iniciativa mayor.
En términos productivos, se
aspira a que en septiembre de 2004, las comunidades participantes eleven
en un 10% sus ingresos promedio -"esto sería el primer paso y más
difícil"-; en términos sociales, la idea es mejorar educación,
capacitación, capacidad organizacional e impulsar el rescate cultural.
En cada comunidad se espera invertir,
como promedio, -"algunas reciben más y otras mucho menos", admitió
Castillo- dos millones y medio de pesos en el fortalecimiento de infraestructura
-especialmente sedes sociales-, 500 mil pesos en capacitación y
14 millones de pesos en promedio los que se suman a aportes de Conadi,
Indap y aporte técnico de Conaf. A estos se suman aportes ministeriales
en Salud y Educación, como el Concurso de Proyectos Culturales,
donde se benefician 50 proyectos de nuestra región.
Orígenes interviene en 22
de las 31 comunas de la región; el universo de comunidades que participan
en él representa un 10% del total en estas comunas. En Traiguén,
esta cifra sube al 40% -23 de 60- y en Ercilla el porcentaje es similar
-12 de 28-. Estas cifras -basadas en el catastro de la Conadi- son una
aproximación, ya que las comunidades constantemente se dividen y
muchas veces obedecen a distintos liderazgos.
PROBLEMAS
Surgido en medio de grandes expectativas
creadas por el Gobierno -"nos perjudicó que se dijera que somos
un programa millonario", comentan fuentes ligadas al organismo, Orígenes
ha batallado desde hace meses contra el deseo de conseguir resultados rápidos
y exitosos y fuerte desconfianza indígena -"en algunas partes no
nos reciben"-, rigidez del aparato público y la confusa organización
legal que rige al mundo indígena.
Un mismo título de merced
incluye dos o tres comunidades, lo que hace enormemente largo y difícil
cualquier iniciativa. La construcción de sedes sociales se empantanó
en trámites que tardaban hasta tres meses.
"Los organismos públicos están
orientados al campesino y no al mundo indígena", agrega Jorge Roa,
ejecutivo del programa. El lenguaje complica enormemente las cosas. El
"podría", "habría la posibilidad" prácticamente no
existen en el mapudungun, donde lo que cuenta es lo que existe, lo que
es y lo que no es. Esa diversidad cultural, el lenguaje, la cosmovisión
también afecta los planes", dijo Castillo, quien abogó por
una flexibilidad del Estado ante la cosmovisión mapuche. |