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| Varios grupos de danzas
indígenas participaron dentro de la basílica en la ceremonia
de canonización de Juan Diego. En la foto, el Papa observa las tenidas
de los participantes. |
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CANONIZACIÓN
EN MÉXICO:
El Papa apoya
la causa de los indígenas
Agencias, The New York Times
CIUDAD DE MÉXICO/AGENCIAS Y
THE NEW YORK TIMES.- El Papa volvió a renovar ayer desde México
un mensaje solidario a los indígenas de América al pedir
el respeto a sus derechos y cultura, durante la canonización de
Juan Diego, el primer aborigen de la región en ocupar un lugar en
el santoral católico.
Tras recibir el saludo de miles de
mexicanos que se lanzaron a las calles a ver su paso, el Papa, de 82 años
y quien visita México por quinta vez, fue ovacionado a su ingreso
a la Basílica para la ceremonia de canonización de Juan Diego.
"Declaramos (...) santo al beato Juan
Diego Cuauhtlatoatzin y lo inscribimos en el tratado de los santos", dijo
Juan Pablo II entre los aplausos de la multitud que llegó hasta
el templo.
"Esta noble tarea de edificar un México
mejor, más justo y solidario, requiere la colaboración de
todos. En particular es necesario apoyar hoy a los indígenas en
sus legítimas aspiraciones, respetando y defendiendo los auténticos
valores de cada grupo étnico", dijo el Santo Padre en la Basílica
de Guadalupe.
"Al ensalzar hoy la figura del indio
Juan Diego deseo expresarles la cercanía de la Iglesia y del Papa
hacia todos ustedes, (...) animándolos a superar con esperanza las
difíciles situaciones que atraviesan", agregó.
En Guatemala, el martes, Juan Pablo
II pidió a los indios que construyan "con responsabilidad el futuro",
y luego advirtió al Presidente Alfonso Portillo que debe atender
los problemas de esa comunidad.
De los 100 millones de mexicanos, unos
12 millones son indígenas, la mayoría de los cuales viven
sumidos en la pobreza y la marginación y una parte de ellos se levantaron
en armas en 1994, en el empobrecido estado de Chiapas.
Pago de una deuda
"¡México necesita a sus
indígenas y los indígenas necesitan a México!", dijo
el Sumo Pontífice.
Al elegir la figura de Juan Diego,
Juan Pablo II buscó resarcir una deuda del olvido de la Iglesia
católica con los indios, según dijeron analistas locales.
Con su canonización, Juan Diego,
a quien según los católicos se le apareció la Virgen
de Guadalupe en el siglo XVI, se convirtió en el primer santo indígena
de América.
Sin Juan Diego, la Iglesia Católica
tal vez no hubiera podido atraer a millones de indígenas en México
hacia la fe de los conquistadores españoles representada por la
Virgen de Guadalupe, por mucho, el mayor ícono católico del
país.
En las esquinas de las calles, en las
carnicerías, fábricas y oficinas llenas de empleados, la
Virgen de Guadalupe no es una extraña.
Parece estar en todas partes de México,
una figura maternal que cuida de cada mexicano, sin importar lo que esté
haciendo.
La canonización de Juan Diego
"es el reconocimiento espiritual de un pueblo en base a sus raíces
antiguas", dijo Jesús León, descendiente de etnia mexica
y jefe de un grupo de danzantes.
Un capítulo aparte fueron los
comentarios de los diarios mexicanos que desplegaron en portada la imagen
del Presidente Vicente Fox besando el anillo de Juan Pablo II, a la llegada
del Sumo Pontífice desde Guatemala la noche del martes a México,
que es el segundo país con mayor número de católicos
en el mundo tras Brasil.
"México se entrega a JP", tituló
el diario "Reforma""¿Y el Estado laico?", enfatizó "La Jornada",
haciendo referencia a la completa separación que existe en México
entre la iglesia y el Estado.
Separación de poderes
El gesto de Fox derribó casi
150 años de tradición política del país, ya
que desde la fundación del Estado moderno mexicano a mediados del
siglo XIX, los políticos se han abstenido de expresar públicamente
su fe, apegándose a una separación de poderes de iglesia
y Estado.
Fox, un abierto católico casado
en segundas nupcias, estuvo también en la Basílica, en la
primera ocasión en que un Mandatario asiste a una homilía
pública en la historia moderna del país.
El Pontífice, quien escogió
México como primer destino al asumir como Papa, permanecerá
en el país hasta pasado el mediodía de hoy, tras beatificar
a los indígenas Juan Bautista y Jacinto de los Ángeles.
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