El jefe indígena mapuche Aucan Huilcamán, que ha visitado Barcelona, considera que a su comunidad no le queda otra opción en Chile que la lucha armada para defender sus derechos y, aunque la confrontación resulte "un suicidio", lo prefiere a "aceptar un genocidio seguro". Huilcamán, que preside el Consejo de Todas las Tierras, una de las principales organizaciones mapuche, fue invitado a Barcelona por una organización local y ha estado exponiendo en distintos foros, incluida la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento de Cataluña, los problemas más acuciantes de su comunidad.Diario El Sur, 4 de junio de 2000

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu


domingo 4 de junio de 2000

Rechaza genocidio
Huilcamán prefiere la lucha armada

BARCELONA (EFE). El jefe indígena mapuche Aucan Huilcamán, que ha visitado Barcelona, considera que a su comunidad no le queda otra opción en Chile que la lucha armada para defender sus derechos y, aunque la confrontación resulte "un suicidio", lo prefiere a "aceptar un genocidio seguro".

Huilcamán, que preside el Consejo de Todas las Tierras, una de las principales organizaciones mapuche, fue invitado a Barcelona por una organización local y ha estado exponiendo en distintos foros, incluida la Comisión de Asuntos Exteriores del Parlamento de Cataluña, los problemas más acuciantes de su comunidad.

En una entrevista con EFE, el dirigente mapuche dijo que su pueblo, constituido por más de un millón de personas, ha ido siendo agrupado en reservas, a las que llamó "reducciones", porque "durante la dictadura (gobirno militar) las industrias madereras nos fueron quitando las tierras y nos fueron reduciendo el terreno".

El principal problema al que se tiene que enfrentar actualmente el pueblo mapuche es la construcción de una presa de la empresa hispano-chilena Endesa en Ralco, en el Alto Biobío, señaló Huilcamán.

La construcción "implicará que 2.000 personas se queden sin casa y sin tierras y que desaparezcan bajo las aguas dos pueblos mapuche ancestrales", denunció el representante indígena.

"Nos encontramos en una abierta confrontación no sólo contra Endesa sino también contra el gobierno. Si el gobierno no respeta los derechos de los indígenas, ¿por qué nosotros tenemos que respetar la ley?", se preguntó Huilcamán.

Ante esta situación, los mapuches están decididos "a impedir la construcción de la presa sea como sea", lo que supone abrir un proceso de rebeldía mapuche en todo el territorio, añadió. "La vía política y legal no existen porque están en contra de nosotros, no tenemos otra alternativa", señaló el representante indígena.



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