La Catedral de Temuco ardía de esperanzas de reconciliación y paz entre los seres humanos y -en especial- entre los habitantes de la IX Región. Miles de personas llenaron el principal templo católico de Temuco para escuchar las palabras de monseñor Sergio Contreras y de otros sacerdotes de la diócesis. Monseñor Marcos Uribe encendió una vela, pidió perdón y rezó a Dios. "Padre de todos los hombres, que en nuestro corazón demos cabida al arrepentimiento sincero por el mal que cristianos han hecho a los pueblos originarios y, aquí en La Araucanía, al pueblo mapuche, atentando contra sus vidas y arrebatándoles sus tierras, despreciando su cultura, negando sus valores auténticamente humanos". Diario Austral de Temuco, 7 de noviembre de 2000

 
Centro de Documentación Mapuche Documentation Center

Año LXXXV - Nro. 30.610martes 7 de noviembre de 2000

El perdón de la Iglesia



El respeto y admiración por el pueblo mapuche es parte de la reparación que debemos hacer para ser perdonados por tantas ofensas.

La Catedral de Temuco ardía de esperanzas de reconciliación y paz entre los seres humanos y -en especial- entre los habitantes de la IX Región. Miles de personas llenaron el principal templo católico de Temuco para escuchar las palabras de monseñor Sergio Contreras y de otros sacerdotes de la diócesis.

Monseñor Contreras agradeció a quienes que asistieron a ser testigos del acto de penitencia por las faltas cometidas durante siglos, en el pasado lejano, en el mediano y en el pasado reciente.

Durante la Homilía dijo: "En esta Liturgia de Purificación de la Memoria Histórica, nos referimos a las faltas cometidas por cristianos, que han tenido una especial significación en etapas de la historia de la región". Sostuvo además, "muchas de las injusticias las ha causado el amor a las riquezas".

"Todos queremos estar en profunda comunión en este acto. Y, por lo mismo, iniciamos la acción pidiendo perdón de carácter general por todos los pecados nuestros y los de nuestros hermanos".
 

PUEBLO MAPUCHE

Monseñor Marcos Uribe encendió una vela, pidió perdón y rezó a Dios. "Padre de todos los hombres, que en nuestro corazón demos cabida al arrepentimiento sincero por el mal que cristianos han hecho a los pueblos originarios y, aquí en La Araucanía, al pueblo mapuche, atentando contra sus vidas y arrebatándoles sus tierras, despreciando su cultura, negando sus valores auténticamente humanos".

En tanto, monseñor Contreras reflexionó: "Cuánto daño se ha causado al Pueblo Mapuche. Por ello, existe una deuda histórica y habrá que iniciar un proceso para repararla con humildad".

DERECHOS HUMANOS

Respecto de los Derechos Humanos, monseñor Contreras pronunció: "Hubo violaciones a los derechos humanos en esta región".

El presbítero Mardoqueo Valenzuela rezó al Dios de la vida para que, "lave las manos y los corazones de los cristianos que se comprometieron en el derramamiento de sangre de muchos hermanos, olvidando que en ellos estabas tú presente".

"Perdón por haberte delatado, exiliado, torturado en tantos cristianos de base, campesinos, indígenas, sacerdotes, que pusieron su rostro en defensa de inocentes y oprimidos".

"Perdón por todas las lágrimas y ausencias que el silencio, la cobardía, la complicidad de otros cristianos provocaron en el corazón de tantas madres y padres, esposas y esposos, hijos y abuelos y en el alma entera de Chile".

JUSTICIA SOCIAL

"Los pecados de injusticia y negligencia existen, y se debe responder como sociedad a estas faltas, siguen siendo pecados en los que incurren n miembros de la Iglesia del Señor". "Bienaventurados los que tienen hambre y sed de justicia".

En tanto, el padre Giglio Linfati pidió perdón por la explotación de que han sido objeto los trabajadores del campo y la ciudad, en esta región que ha mantenido los índices más dolorosos de extrema pobreza. "Perdón por no haber creado fuentes de trabajo para que todos ganen su pan con dignidad; perdón por no tener la imaginación para ofrecer a los jóvenes oportunidades de desarrollo que les aleje de la droga y el alcohol".

"Perdón, Señor, por quienes se dicen cristianos y permiten que existan condiciones de injusta desigualdad".

CONCIENCIA ECOLOGICA

"Los daños causados a la naturaleza son irreparables, y se van acrecentando. La naturaleza es un don maravilloso de Dios dado a los hombres y su destrucción amenaza a las futuras generaciones".

El presbítero Carlos Aedo oró a Dios Creador que "nos encargó cuidar de la naturaleza. Perdón por no haberla respetado, reconocemos -expresó- el pecado de muchas generaciones que incrementaron sus ganancias en detrimento de los campesinos".
 

DIGNIDAD DE LA MUJER

La abogada y Fiscal Regional, Esmirna Vidal rezó y pidió perdón por las ofensas a la dignidad y a los derechos de la mujer.

"Oremos por las mujeres de nuestra región, muchas veces humilladas y marginadas. Pidamos perdón por la violencia intrafamiliar, por el abandono, por la destrucción de esa vida en el vientre materno. Perdón por el sistema que silenció el aporte y el genio de la mujer, olvidando que tu rostro y tu corazón contienen la paternidad y maternidad amorosa con que nos creaste".

Los asistentes a la Catedral tuvieron momentos de recogimiento y deseos de luchar en la fe, por una existencia más justa y en la que todos los chilenos sean los escultores de un país más justo, más respetuoso de la diversidad y más humano, tomando como ley las enseñanzas que Jesús realizó.


Copyright Sociedad Periodística Araucanía S.A.
Antonio Varas 945 - Temuco - Chile
Teléfono (56 45) 292929

Enlace al artículo original.