La ocupación del Juzgado de Collipulli por un grupo de mapuches puso de nuevo el tema indígena en la discusión pública. La primera afirmación sobre esta materia es que la conducción de las demandas mapuches hechas de esa forma por Ancalaf y su gente no conducen a nada. No son los Tribunales de Justicia los que van a resolver los problemas económicos, sociales y de discriminación respecto del pueblo mapuche. Su función es impartir justicia por hechos que pudieran ser de su competencia. La dirección del movimiento mapuche sólo por la vía de la protesta y de los hechos periodísticos está destinada al fracaso.(Camilo Salvo, Abogado, militante del partido socialista) Diario Austral de la IX Región , 30 de Marzo de 2000
Diario Austral de la IX Región
Jueves 30 de Marzo de 2000
* Escribe: CAMILO SALVO, Abogado, militante del partido socialista. EL ASUNTO INDÍGENA*
La ocupación del Juzgado de Collipulli por un grupo de mapuches puso de nuevo el tema indígena en la discusión pública. La primera afirmación sobre esta materia es que la conducción de las demandas mapuches hechas de esa forma por Ancalaf y su gente no conducen a nada. No son los Tribunales de Justicia los que van a resolver los problemas económicos, sociales y de discriminación respecto del pueblo mapuche. Su función es impartir justicia por hechos que pudieran ser de su competencia. La dirección del movimiento mapuche sólo por la vía de la protesta y de los hechos periodísticos está destinada al fracaso.
Sin embargo, el problema mapuche existe: hay pobreza, marginalidad, falta de educación y salud, estrechez de tierras, invasión de las forestales, erosión, emigración y marginalidad urbana, pérdida de la cultura. Hay quienes pensamos que en la medida que ello no se solucione estamos abriendo el camino a un enfrentamiento radicalizado, aunque algunos digan "Chile es diferente".
La intendenta sostiene haber constatado con sorpresa que no hay opinión regional sobre la materia. Con el debido respeto, que en la Intendencia no conozcan la opinión de la Región no quiere decir que no exista.La hay de las iglesias, gremios, organizaciones sociales, de la prensa, profesores universitarios y también de los mapuches.
El problema hay que enfrentarlo con urgencia, encontrando soluciones. Esto se logra analizando el modelo que se ha llevado a cabo en los sectores con alto índice de presencia mapuche, el que no ha permitido integrar a las comunidades locales con componente étnico al desarrollo regional y nacional. Con ello se derrota la tentación autonomista.
Reconocemos la etnia, la diversidad cultural y lingüística, apoyamos su supervivencia y desarrollo, pero al mismo tiempo la integramos como chilenos al país.
Lo anterior es importante, pero resuelve los problemas económicos y sociales señalados al comienzo, y es necesario poner sobre la mesa propuestas de solución. Un distinguido investigador, que no sé si seguirá trabajando para la Conadi, llamado Miguel Díaz, conversó conmigo sobre esto en relación al sector forestal, y gran parte de lo que digo puede tener su autoría intelectual:
A) Planificación del territorio. Hay que establecer un sistema de ordenación del territorio, amigable a las comunidades y a los huincas, sus caminos, sistemas de riego, pastoreo y poblamiento. Así todos viviremos tranquilos, los huincas pensamos en quedarse y no vender y los mapuches sintiéndose parte integrante del medio y beneficiarios del sistema.Lo anterior se logra con establecimiento de mesas de diálogo locales, que no son mapuches con cintillo, sino los que laboran la tierra; junto con las empresas, Conadi, propietarios del suelo, y en las cuales el representante de los mapuches sea el que tradicionalmente lo ha sido: el logko o el cacique que ellos saben quién es.B) Integración de la comunidad. Reconocimiento y fomento de la cultura e identidad local.
C) Empleo local permanente. Establecimiento del estatuto de capacitación y empleo local. Mínimo de mano de obra comunitaria en faenas básicas y especializadas. Faenas forestales y comunitarias con objetivos económicos y sociales compartidos.
D) Manejo hidrográfico local. Se ha dicho, y con razón, que la falta de agua es uno de los problemas más graves. Los mapuches no tienen agua ni para beber. Es necesario estudiar el abastecimiento y enriquecimiento de los caudales comunitarios y desarrollar proyectos de protección y manejos de cursos de agua mayores y menores del área.
Se logra también con una política de buena voluntad en que las empresas, los mapuches, el Gobierno y la sociedad de la que todos formamos parte se compromete a trabajar para resolver el problema mapuche.



