Los comunistas mapuches no pretendemos separar la lucha de nuestro pueblo con la del pueblo chileno, del obrero, del profesional, del campesino huinca, porque todos sufrimos la represión del Estado de Chile. Queremos tener organismos institucionales, constitucionales, que reconozcan al pueblo mapuche como pueblo, donde éste autodefina su forma de gobierno. Eso, a ningún mapuche ni a ningún obrero que no es mapuche les va a caer mal. El Siglo, Nº 926 - Del 9 al 15 de Abril de 1999

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
Nº 926 - Del 9 al 15 de Abril de 1999http://www.elsiglo.cl

Reportaje

Adolfo Catalán:
"No separar nuestra lucha con la del pueblo chileno"

"Los comunistas mapuches no pretendemos separar la lucha de nuestro pueblo con la del pueblo chileno, del obrero, del profesional, del campesino huinca, porque todos sufrimos la represión del Estado de Chile.
Todos sabemos cómo se instaló el fascismo, cuánto costó sobreponerse a esa arremetida fascista, que todavía está coleteando en el sistema chileno, en la conciencia de muchos trabajadores, y también en nuestra raza mapuche. Porque ustedes mismos han definido cómo se discrimina a nuestra raza, cómo se le destruye, se le traiciona y margina, y por qué no decirlo también, cómo nos automarginamos a veces nosotros mismos.
Entonces, hermanos y compañeros, tenemos que entender que si pretendemos liberarnos de toda esta injusticia y pretendemos levantar al pueblo mapuche, tenemos que hacerlo junto al obrero, junto al poblador, al intelectual, al profesional modesto, y junto incluso al pequeño y mediano productor, porque para nadie es un engaño que quien se está beneficiando hoy con la política del gobierno son las transnacionales. ¿Son, acaso, los mapuches los únicos explotados y marginados? ¿No lo son el obrero, el empleado, el profesional joven? Yo creo que está demás, hermanos y hermanas, llegar a desconfiar entre nosotros, en el sentido que se estaría utilizando a nuestro pueblo.
Hace 25 años, el pueblo de Chile logró obtener una posición, pero todo eso, que costó sangre y fuego, después se perdió. Pero lo ocurrido no nos quita derecho a reincorporarnos a la lucha junto a toda la gente que sufre en Chile.
No solamente necesitamos la autonomía para los mapuches. También hay otros sectores que necesitan más derecho a un sueldo y una vida más justa, a una educación más digna. Entonces, hermanos y compañeros, no hay para qué separar esas luchas. La lucha del pueblo mapuche tiene que encarnarse en la lucha del pueblo de Chile, ésa es la tarea.
Por nuestra identidad, nuestra condición particular dentro de la sociedad necesita contar con el reconocimiento de la autonomía, pero eso no significa que queramos desplazar, herir a los compañeros que no son mapuches. Todo lo contrario: los queremos integrar a la sociedad mapuche, que sean parte de ella.
No queremos marginarnos del resto de la sociedad, queremos tener organismos institucionales, constitucionales, que reconozcan al pueblo mapuche como pueblo, donde éste autodefina su forma de gobierno. Eso, a ningún mapuche ni a ningún obrero que no es mapuche les va a caer mal. Porque algún obrero, que no es mapuche, pero que vive dentro de una zona mapuche que cuente con mayores garantías, también se va a beneficiar. Queremos un desarrollo integral, que sirva para todos los que viven dentro de la zona mapuche.
Los mapuches reclamamos la autonomía, el pleno derecho a la autodeterminación, a exigir su presupuesto nacional para corregir la mala enseñanza.
Esa discriminación no es casualidad, es el producto del sistema neoliberal. Incluso algunos dicen no nos queremos meter en política, y no se quieren identificar con la izquierda, pero se olvidan de que ellos le trabajan al sistema político, se olvidan que todo el sistema de sueldos, que las estrategias de salud, de educación, de vivienda, se hacen a través de un programa político, dirigido sin participación de los interesados. Por eso necesitamos tener participación en las decisiones políticas. Ahora mismo, en la parte de los créditos, ¿cómo está el gobierno paliando la sequía?: entregandole 400 kilos de fertilizante al agricultor, que le significan cerca de 60 mil pesos, y que son para reparar un daño que no baja de 500 mil pesos. Sin embargo, a los grandes dueños de la economía nacional les entregan 6 millones de pesos. A los grandes latifundistas se les bonifica el 80 por ciento de su inversión anual, y todos esos planes de reforestación son bonificados por el Estado.
La ley de Conadi tampoco ha resuelto el problema de los mapuches, y no por la responsabilidad de los mapuches, sino por culpa de las autoridades políticas.
Ahí están los conflictos en Lumaco, en Lleu Lleu, en Loncoche. Son una respuesta a la represión, a lo que según el gobierno es la política de desarrollo para el pueblo mapuche. La política oficialista no va a ser capaz de resolver los problemas mapuches con medidas coyunturales. El pueblo mapuche necesita transformaciones en su forma de participación en la sociedad chilena, pero para eso necesitamos la transformación política.
Para eso, tenemos que estar concientes de cuál será la participación del pueblo mapuche en esa transformación. Ahora que nuevamente estamos de elecciones presidenciales, todos los otros candidatos ofrecen el mismo sistema, el sistema neoliberal. Entonces, para resolver verdaderamente las necesidades del pueblo mapuche, necesitamos unirnos, primero los mapuches, en torno a nuestros problemas. Esa es nuestra tarea y nuestro compromiso, y esperamos que la izquierda asuma este compromiso con los mapuches".


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