La estrategia de Huilcamán era negociar con las transnacionales, dueñas del capital de las empresas forestales, y así obtener recursos para los suyos. El Consejo le disputó el protagonismo a la Coordinadora, cuyos líderes denunciaron que el Gobierno y la prensa pretendía levantar a Huilcamán (y a Adolfo Millabur -alcalde de Tirúa- líder de la Identidad Lafkenche) como un referente de "mapuches buenos" para negociar. La Tercera de Internet, 11 de julio de 1999
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perfil del líder mapuche
Huilcamán: la necesidad del protagonismo Es funcionario de la Organización de las Naciones Unidas, y tiene cuatro pasaportes llenos de timbres que testimonian sus innumerables viajes al extranjero.
No sabe inglés, pero utiliza internet, computador personal, celular y camioneta propia, que, asegura, financia con su "buen sueldo de la ONU". Para ello, según opinión de autoridades y de otros líderes mapuches,tiene que demostrar que es el único capaz de movilizar, de crear situaciones de tensión poniendo como bandera de lucha las demandas de la gente de su raza. Esto último le permite generar la atención de la prensa, elemento fundamental en el testimonio de su liderazgo. El propio ministro de Planificación y Coordinación, Germán Quintana, señaló el martes pasado que Huilcamán realiza un trabajo internacional "donde dice que representa a todo el mundo mapuche y supongo que por eso recogerá algo de dinero. Para ello necesita fotos donde aparezca con las más altas autoridades de gobierno y así avalar una posición que no tiene". Sin embargo le reconocen su capacidad intelectual, su ascendencia y su habilidad para atraer el interés periodístico.
EN TELA DE JUICIOPero la agresión, el martes pasado, al director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), Rodrigo González, así como su pasividad para impedirla y su obstinación de no ofrecer disculpas lo puso en tela de juicio.Al menos para los "huincas", tan herido como el labio de González quedó la legitimidad del liderazgo de Aucán. Ese que construyó cuando su padre,José Luis Huilcamán, lonko de Collinque, le contaba las historias de Lautaro, Pelantaro y Quilapán. Leyendas que, el mismo ha confesado,repasaba al caminar 14 kilómetros diarios para ir a la escuela pública de Lumaco. La enseñanza media la hizo en el Liceo Industrial de Temuco A-27. Allí ingresó al Ad Mapu -la organización mapuche del Partido Comunista- y se formó como dirigente. Fue en esta etapa en que inicia sus viajes a foros de la ONU, donde afiló el verbo y afinó las ideas. También conoce los placeres de la vida lejos de la tierra nativa y de la pobreza que, en muchos casos, envuelve a la gente de su raza. "Engrosamos las filas del PC, pero no tenemos destino propio", argumentó al retirarse de Ad Mapu en 1989, cuando la organización aceptó el Acuerdo de Nueva Imperial con el candidato de la Concertación Patricio Aylwin. Junto a los disidentes convocó a lonkos, machis y werkenes a un Aukín WallMapu Ngulam o Consejo de Todas las Tierras, que se realizó en Temuco del 23 al 26 de abril de 1990. Allí "levantamos el concepto de pueblo como un grupo humano con identidad, cultura, idioma, religión y ciencias propias". Fue en este tiempo cuando se decide comenzar a estudiar Derecho, carrera que nunca finalizó, pero que sí le proporcionó un conocimiento y un lenguaje más cercano a la cosa jurídica. La interrupción de la visita a Valdivia del Rey de España fue la primera aparición pública. Llama la atención por su aspecto: pelo largo, cintillo en la frente, poncho de cacique y botas vaqueras. Encabeza decenas de recuperaciones de tierras. Cundió la alarma y los tribunales nombraron ministro en visita al juez Antonio Castro quien condenó a Huilcamán y un centenar de mapuches a 541 días de prisión. En 1992, en medio del proceso judicial, Huilcamán era el principal orador en todos los actos de repudio a los 500 años de la llegada de Colón a América. La condena -ratificada por la Corte Suprema- le impidió ser candidato a diputado en 1993, pero no fue obstáculo para convertirse en funcionario de la ONU y representar a las etnias latinoamericanas en los foros internacionales. La experiencia acumulada lo llevó a negociar con las transnacionales, dueñas del capital de las empresas forestales. "Recuperamos tres mil 500 hectáreas que producen ingresos económicos para el Consejo, cuyo presupuesto mensual es de un millón de pesos", dijo en marzo pasado. Otras fuentes señalan que el Consejo recibe aportes de organizaciones indígenas de Canadá, Suecia y del Fondo Mundial para la Naturaleza (WWF).
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