Objetivo de nuevo referente es contrarrestar influencia que el Gobierno ha ganado en las comunidades indígenas en el último tiempo. Un referente común capaz de revertir los espacios de confianza ganados por el Gobierno al interior de la mayoría de las comunidades mapuches, estudian crear las agrupaciones más radicalizadas de la etnia. Estas son el Consejo de Todas Las Tierras, Entidad Territorial Labquenche, Asociación Ñancucheo de Lumaco y la Coordinadora Mapuche Metropolitana. También se integraría la Coordinadora Mapuche de Arauco y Malleco. En conjunto, representan a 300 comunidades de un total nacional cercano a las 1.900. El fundamento de este conglomerado sería recuperar el liderazgo que estas organizaciones han perdido en los últimos meses entre los propios mapuches.Temuco. El Mercurio, 12 de julio de 1999

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu

 
 
 
 
 
El Mercurio Electrónico

Santiago de Chile, Lunes 12 de Julio de 1999
 

 
 
 

 

ENTIDADES RADICALIZADAS:
Grupos Mapuches Crean Frente Común

Objetivo de nuevo referente es contrarrestar influencia que el Gobierno ha ganado en las comunidades indígenas en el último tiempo.
 

TEMUCO (María Angélica Venegas y Patricio Gómez).- Un referente común capaz de revertir los espacios de confianza ganados por el Gobierno al interior de la mayoría de las comunidades mapuches, estudian crear las agrupaciones más radicalizadas de la etnia.

Estas son el Consejo de Todas Las Tierras, Entidad Territorial Labquenche, Asociación Ñancucheo de Lumaco y la Coordinadora Mapuche Metropolitana. También se integraría la Coordinadora Mapuche de Arauco y Malleco. En conjunto, representan a 300 comunidades de un total nacional cercano a las 1.900.

El fundamento de este conglomerado sería recuperar el liderazgo que estas organizaciones han perdido en los últimos meses entre los propios mapuches.

Admiten que tras la agresión a golpes que afectó al director de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi), Rodrigo González, se profundizó el bajo perfil de sus organizaciones entre las bases mapuches, afianzando la estrategia de diálogo promovida por el Gobierno. Pero la crisis de representación no es producto sólo del incidente entre mapuches del Consejo de Todas Las Tierras y el alto funcionario de la Conadi.

En meses pasados, las acciones organizadas por estas agrupaciones - tomas de terrenos, quema de maquinaria forestal o bienes particulares y enfrentamientos con la policía- no han logrado solucionar las demandas más sentidas por la mayoría mapuche, como son la recuperación de tierras o su condición de extrema pobreza.

Pesó en estos grupos el hecho de que el diputado de la denominada bancada verde, Alejandro Navarro, firme defensor de la causa indígena, condenara categóricamente la agresión que sufrió González.

Pero el signo de mayor alerta, según reconocieron, fue lo sucedido en Lautaro el miércoles último, donde una amplia mayoría mapuche optó por rechazar abiertamente las acciones de algunos miembros del Consejo en contra de autoridades locales.

Sintieron como un fuerte revés las pifias que este sector recibió cuando eran obligados a abandonar el recinto, las que contrastaron con el respaldo que recibió el Ministro de Planificación, Germán Quintana, al integrarse al diálogo que allí se sostenía con comunidades indígenas.

Algo parecido le ocurrió a la Entidad Territorial Labquenche en su llamado a movilización para el viernes último. A la convocatoria, que culminó con el bloqueo de accesos a seis fundos de empresas forestales y particulares, sólo acudieron pequeños grupos.

Según fuentes cercanas a las organizaciones mapuches, los temas comunes son posicionar internacionalmente la lucha indígena con un conglomerado opositor a las políticas estatales, aprovechando la experencia que en esta materia posee el líder del Consejo de Todas Las Tierras, Aucán Huilcamán.

La idea es captar recursos para el autofinanciamiento a través de la divulgación en el exterior de las supuestas violaciones a los derechos humanos de que estarían siendo víctimas los mapuches en Chile por parte del Estado.

El tema de la autonomía y autogestión estaría también en las líneas de trabajo. Se considera valiosa la experiencia que en esta materia tiene el alcalde de Tirúa, Adolfo Millabur, el único jefe comunal mapuche del país.

Este ha sostenido que la mejor salida al conflicto mapuche es imitar la experiencia canadiense, donde grupos étnicos tienen un alto nivel de autonomía dentro del Estado.

En este sentido, adquiere importancia para estas entidades lograr que los recursos provenientes de la cooperación internacional se capten en el mediano plazo a través de ellos y no por medio de la administración estatal.

En forma tentativa el nuevo referente se denominaría Coordinadora por la Nación Mapuche, aunque en estos días se discuten otras alternativas como Organización por la Autonomía Mapuche y Organización por la Reconstrucción del Territorio Mapuche.

Para subsanar las diferencias entre estos grupos, la nueva entidad tendría un carácter instrumental, es decir, análogo al proceso que vivió el Partido Por la Democracia. El consenso básico estaría dado por la demanda de un catastro de tierras en común y el acuerdo sobre normas básicas de acción o lucha, como las acciones violentistas extremas.

Pero no descartan su uso si en un plazo prudente han agotado otras vías como la negociación política, caminos jurídicos y movilizaciones masivas tanto a nivel local, como nacional e internacional.
 

 
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