María Angélica Baeza, la jueza subrogante de Traiguén, decidió someter a proceso a cuatro detenidos. Entre los procesados figura el lonko o jefe de la comunidad de Temulemu, Pascual Pichún, quien permanece internado en el Hospital de Traiguén con un tec cerrado producto de un duro golpe en la cabeza. Los tres inculpados restantes -dos hombres y una mujer- fueron enviados a las cárceles de Traiguén y Victoria. En cuanto al caso de Ralco, fueron detenidas otras 26 personas. Los aprehendidos en el Alto Biobío se les imputa los cargos de -desobedencia a la autoridad, maltrato de obra a carabineros y daños en la propiedad privada-. Serían expulsados tres extranjeros acusados de estar involucrados en los incidentes, estudiante universitario francés de 21 años, una ciudadana española y otro estadounidense. El Mercurio, 21 de Febrero de 1999

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
 
 
 
Domingo 21 de Febrero de 1999© Copyright El Mercurio S.A.P., Prohibida su reproducción 

Ralco y Traiguén:

Apertura de Proceso por Protestas Indígenas 

Juez abrió causa contra cuatro de los 14 detenidos durante enfrentamiento con mapuches.

Serían expulsados tres extranjeros acusados de estar involucrados en los incidentes.

CONCEPCION Y TEMUCO (Por Fernando Rivas, enviado especial, y corresponsales).-Cuatro de las 14 personas que se encontraban detenidas en Traiguén tras participar en los serios incidentes que protagonizaron comuneros mapuches y Carabineros fueron sometidas ayer a proceso.

Mientras, los 28 detenidos en Ralco tras disturbios similiares se encuentran a la espera de una resolución por parte de tribunales civiles y militares de Concepción.

Este panorama refleja en parte el recrudecimiento de la violencia registrado en los últimos días en las regiones VIII y IX en torno diversos conflictos que afectan a las etnias, situación que ha derivado en duros enfrentamientos con efectivos policiales.

En estos hechos recientes fueron además detenidos tres ciudadanos extranjeros, los cuales podrían ser expulsados por el Gobierno.

Ayer, la jueza subrogante de Traiguén, María Angélica Baeza, decidió, tras extensos interrogatorios, someter a proceso a cuatro de los detenidos el viernes último.

Entre los procesados figura el lonko o jefe de la comunidad de Temulemu, Pascual Pichún, quien permanece internado en el Hospital de Traiguén con un tec cerrado producto de un duro golpe en la cabeza. Los tres inculpados restantes -dos hombres y una mujer- fueron enviados a las cárceles de Traiguén y Victoria.

La jueza Baeza dejó en libertad por falta de méritos al estudiante universitario francés de 21 años que fue detenido poco antes del incidente portando una escopeta hechiza. Si bien el intendente subrogante de la IX Región, Isaac Vergara, afirmó que se tramitaría su expulsión, hasta ayer no había precisión sobre su futuro.

La gresca se generó cuando un centenar de comuneros se opuso a que la policía incautara leña talada ilegalmente desde el fundo Santa Rosa de Colpi, de 800 hectáreas, que pertenece a Forestal Mininco pero cuya propiedad es reclamada por los indígenas.

Los 14 carabineros que resultaron lesionados en los incidentes se recuperan satisfactoriamente. La mayoría presenta contusiones en diversas partes del cuerpo producto del ataque con boleadoras, palos, chuecas y todo tipo de objetos contundentes.

INVESTIGAN PARTICIPACION DE DOS EXTRANJEROS

En cuanto al caso de Ralco, el intendente de la VIII Región, Martín Zilic, afirmó que se está investigando la participación de dos extranjeros -una ciudadana española y otro estadounidense- en los violentos incidentes ocurridos el jueves en el Alto Biobío, que culminaron con ocho carabineros lesionados.

Ambos fueron detenidos junto a otras 26 personas que ocuparon ilegalmente el camino del sector Ralco- Lepoy, donde se construirá la central hidroeléctrica Ralco de Endesa, si bien del total sólo cinco son miembros de las ocho familias pehuenches que rechazan ese proyecto.

Zilic no descartó la expulsión de los ciudadanos extranjeros una vez que los tribunales resuelvan su situación legal, ya que ambos están acusados de agresión calificada a carabineros.

Advirtió que el Ejecutivo no aceptará que extranjeros inciten a la violencia al pueblo pehuenche y señaló que serán expulsados de acuerdo a legalidad vigente, "en caso de comprobarse este tipo de actuaciones que tienden a agravar artificialmente la situación".

Los aprehendidos en el Alto Biobío fueron puestos en primera instancia a disposición del Juzgado de Policía Local de Santa Bárbara, pero dada la gravedad de los cargos -desobedencia a la autoridad, maltrato de obra a carabineros y daños en la propiedad privada- el tribunal se declaró incompetente y derivó el caso al Juzgado de Letras de esa ciudad.

Carabineros también dio cuenta de lo ocurrido al Tercer Juzgado Militar de Concepción, pues ocho de sus funcionarios recibieron pedradas y golpes con palos por parte de los manifestantes. Estos permanecen en libertad provisional y ahora deberán esperar las resoluciones de los tribunales civiles y militares.

El grupo, conformado por unas 60 personas - mayoritariamente ecologistas y estudiantes- aseguró que la acción "absolutamente pacífica" tuvo como propósito impedir las obras de construcción de Ralco, pues estiman que los trabajos son ilegales.

En tanto, representantes de las ocho familias pehuenches opositoras al proyecto, encabezadas por Berta Quintramán y Agustín Correa Naupa, denunciaron que el jueves fueron objeto de "una brutal represión policial" y que esa fue la primera de una serie de movilizaciones que iniciarán.

APOYO A OPOSITORES DE CENTRAL RALCO

Más allá de la participación que tienen los indígenas en estos diferentes conflictos, lo cierto es que, además, su accionar se ve apoyado por la frecuente intervención de diversas organizaciones externas.

En el caso de Ralco, se ha hecho característica la presencia en la zona del Grupo de Acción por el Biobío (Gabb).

Esta organización se encuentra presente en el lugar desde hace varios años, pues inició sus actividades con motivo de la construcción de la central hidroeléctrica Pangue, que comenzó su funcionamiento el año 1992.

Actualmente la entidad centra su lucha en torno a la materialización del proyecto Ralco, al cual cuestionan tanto por sus implicancias medioambientales como por el efecto sobre las familias pehuenches.

En todo caso, la gente del lugar señala que la presencia de los ecologistas en el sector no es tan fuerte como lo fue en otro período, lo que se ha visto ayudado porque la oposición casi mayoritaria al proyecto que sustentaban los pehuenches hoy está reducida a algunas familias que, a estas alturas, son casi emblemáticas.

El Gabb opera normalmente en la zona con un número relativamente reducido de personas, las cuales son encabezadas por Juan Pablo Orrego y Cristián Opazo.

La cifra de activistas se incrementa durante el verano, cuando acuden al lugar principalmente jóvenes y estudiantes que adhieren al rechazo de la central.

La entidad cuenta con un local en el pueblo de Ralco, que sirve como base de operaciones para sus desplazamientos hacia las comunidades pehuenches vecinas.

Muchos de los denominados ecologistas viven largos períodos en los hogares de familias pehuenches, participando de su cultura y actividades cotidianas.

Sus presencia en la zona es fuertemente cuestionada por el mayoritario grupo de pehuenches que apoya la construcción de la central, tanto porque no son nativos del lugar como porque los ven como un freno para la entrega de beneficios por parte de la empresa.

Sin embargo, para las familias pehuenches que los acogen en sus viviendas -y que son principalmente mujeres mayores que viven solas- la presencia de los ecologistas es vista como un elemento altamente positivo.

"Nos ayudan con los animales y la tierra. Además, les enseñamos a que nos tenga respeto", indicó Berta Quintramán.

Ella es una de las pehuenches que han sido más notoria en la oposición a Ralco, y por eso dice que la gente del Gabb es un gran apoyo para su causa.

Incluso reconoce que las veces que ha viajado a la capital para dar a conocer su postura sobre el proyecto ha sido llevada por la gente de esta organización.

"He ido con mi verdad a Concepción, Santiago y Valparaíso. Conozco todo el mundo", indicó.


El Mercurio  GDA 
 
 

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