de esta ciudad se van erigiendo en protagonistas de un cambio. Para el 12 de octubre fueron los jóvenes los que organizaron y llevaron adelante una "marcha de reflexión" tras haber comenzado hace dos años el estudio de su propia historia. Diario Río Negro, 9 diciembre 1998

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
 
 
Díario Rio Negro,  Lunes 09 noviembre 1998
 
 
 

Los jóvenes mapuches se especializan 
en turismo

 

Miembros de una comunidad de San Martín se incorporan como guías.

Están participando de un taller de capacitación en la universidad.

Abrieron una nueva senda que permite llegar a lugares atractivos.

 
  SAN MARTIN DE LOS ANDES .- Los jóvenes mapuches de esta ciudad se van erigiendo en protagonistas de un cambio. Para el 12 de octubre fueron los jóvenes los que organizaron y llevaron adelante una "marcha de reflexión" tras haber comenzado hace dos años el estudio de su propia historia. 

Pero para esos jóvenes, su cultura originaria no sólo tiene un riquísimo pasado, sino que a partir de la reafirmación de su identidad, el futuro se abre hacia nuevos horizontes, sin por eso dejar se ser ellos mismos. Todo lo contrario. 

Que los mapuches de la comunidad Curruhuinca, cuyas tierras se encuentran dentro de la Reserva Nacional Lanín en el área Lácar, hayan decidido trabajar en la actividad turística, parece un fenómeno sorprendente. 

Pero el lonco de la agrupación, un joven de 32 años, Luis Curruhuinca, reconoció que "desde bastante tiempo estábamos madurando esta idea, organizándonos y dialogando con los representantes de distintas instituciones. Hoy, por fin, todo ya está en marcha". 

"Cada actividad que nuestra comunidad realiza hoy, antes la explotaban otros, aún dentro de nuestros dominios. Creo que estamos haciendo lo que podíamos haber hecho mucho tiempo atrás", dijo el lonco. 

Y agregó: "yo me siento uno de los responsables de haber impulsado esta actividad que hoy ocupa a los más jóvenes, que antes en los veranos, se pasaban bañando en el lago sin tener qué hacer. Hoy saben que tienen esta actividad y la toman como lo que es: un trabajo en el que cada día quieren ser mejores y se capacitan para lograrlo". 

Respecto de que los jóvenes de la comunidad sean quienes guíen dentro de los atractivos que se encuentran dentro de sus propios dominios, Luis Curruhuinca sostuvo que "es lo mejor que nos puede pasar. Muchas veces fuimos vendidos como atractivo turístico, y no como una comunidad perteneciente a una cultura originaria, con su identidad, su particular forma de ser, que más que curiosidad merece respeto". 

Agregó que "el mejor turista que podemos tener como cliente es el de verano. Al de invierno lo vemos pasar, ya que se dedica a esquiar como actividad principal. Hoy tenemos cuatro parajes cubiertos con actividades turísticas: Trompul, Catritre, Puente Blanco y Quila Quina". 

En este último punto, a 12 kilómetros de San Martín de los Andes en la costa sur del lago Lácar, hay 17 guías baqueanos. 

En al acceso a la senda que conduce a la cascada del arroyo Grande de Quila Quina, estos jóvenes guías aguardan la llegada de los minibuses o los autos con los turistas. 

Un tambor de 200 litros cortado hace de seguro fogón, para que el viento no disperse las chispas. El mate circula con parsimonia. A pocos metros, una anciana suele hilar sentada en una banqueta hecha con un tronco. Sobre una mesa, pueden verse distintas artesanías en madera y en lana. 

"Allí los turistas tienen la oportunidad de comprar artesanías, pero más que nada, tienen contacto directo con la realidad de la vida de todos los días de nuestra gente", dijo Valenzuela. 

Los guías baqueanos Julio, Alejandro, Claudio y Hernán,- todos de apellido Curruhuinca-, junto con Hernán y Verónica Valenzuela, respondieron también a la requisitoria de "Río Negro". 

"Cuando nosotros empezamos a guiar a los turistas nos costó un poco. Tuvimos que animarnos a tratar a los visitantes. Nos ayudó Celestino Curruhuinca, que algo de experiencia tenía, y después nos fuimos largando solos", reconoció Alejandro Curruhuinca. 

Un cartel escrito a mano anuncia las tarifas de las diferentes alternativas para recorrer a pie, acompañado por un guía baqueano, los distintos senderos del área. Los hay cortos de unos 20 minutos de travesía, y también hay circuitos que demandan no menos de tres horas de ida y otro tanto de regreso. 

"Circuito a la cantera y la casa de Doña Yolanda: 3 pesos. Circuito corto a la cascada: un peso con 50. A las pinturas rupestres 3 pesos. Circuito a lo de Dorila Cheuquepán y al Pastoso 8 pesos. Circuito al cerro Tren Tren 8 pesos." 

Dos kombis vidriadas subieron zigzagueando el camino que pasa frente a donde están apostados los guías, de regreso a San Martín. La evidencia de que los pasajeros habían tenido contacto con los jóvenes, se hizo patente, ya que todas las manos se levantaron para saludar desde atrás de las ventanillas. Más que una despedida, fue un gesto colectivo de reconocimiento.


 
 
 
 

 


 

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