ó que es doloroso el desarraigo que se produce. Dijo que es necesario reflexionar cómo se compatibiliza la necesidad de electricidad para 14 millones de chilenos y el desarraigo de un grupo de familias. La Tercera en Internet 26 de Agosto de 1998
| NACIONAL
CRONICA
26 de Agosto de 1998 |
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que si Endesa y los pehuenches van a la justicia debería primar
la ley Indígena
Lagos: Ralco no es problema del gobierno El abanderado PPD-PS advirtió que no se puede desarrollar proyectos de esta envergadura contra la voluntad de la gente, pero estimó necesario reflexionar cómo se compatibiliza la necesidad de electricidad para 14 millones de chilenos y el desarraigo de un grupo de familias.
También planteó que la salida es el diálogo, aunque no descartó que el tema llegue a los tribunales, y manifestó su opinión de que "debería primar la Ley Indígena por sobre la Eléctrica". No compartió la idea que el gobierno esté tratando de resolver un problema que -a su juicio- le compete a Endesa y a los pehuenches. "Pienso que los principales interesados piensan que si no hay una buena solución, recurrirán a los tribunales", comentó.
Beneficios para todosExplicó Lagos que el país necesita doblar la cantidad de electricidad que produce. "Cada ocho años se multiplica por dos la cantidad de energía eléctrica y, si no se construye la central, habrá menos electricidad y se pagará más por la luz. Una de las formas más baratas es con el agua y es también una de las energías más limpias", indicó.Sostuvo que en un proyecto de esta naturaleza en Chile, se requiere construir embalses o represas y el problema es erradicar a las personas que ocupan terrenos que serán inundados. Recordó como ejemplos el embalse Puclaro, en las cercanías de La Serena, donde hay que sacar más de 80 familias de la localidad de Colliguaica, o el embalse de Santa Juana, que obligó erradicar más de 60 familias. Dijo que estos problemas se resolvieron mediante el diálogo y los atribuyó "al progreso", aún cuando reconoció que es doloroso el desarraigo que se produce. Dijo que es necesario reflexionar cómo se compatibiliza la necesidad de electricidad para 14 millones de chilenos y el desarraigo de un grupo de familias. "¿Cómo hacemos compatible el sentimiento de las 90 familias que hoy viven en Alto Biobío?, ¿cómo lo hacemos compatible con aquellos 20 ó 25 que no quieren abandonar sus tierras?, y cómo se les compensa, de tal manera que piensen que valió la pena?, subrayó. Advirtió que es fundamental explicarles a los pehuenches que el progreso para Chile lo es también para ellos. Concluyó que no se puede desarrollar proyectos de esta envergadura contra la voluntad de la gente, por lo que es necesario dialogar con ella, haciéndole ver que el país necesita más electricidad para bajar costos, producir y exportar, porque eso significa también más empleo. Estas afirmaciones las hizo el presidenciable en un programa a "micrófono abierto" de Radio Bío Bío, donde también estimó fundamental desarrollar una política para la preservación de las etnias y culturas indígenas en el país.
"Ciencia ficción"En el plano político, el ministro Lagos definió como un caso de "ciencia ficción" la eventualidad de un nuevo golpe de estado en Chile. "Hemos levantado una democracia lo suficientemente fuerte para que ello no ocurra", precisó Lagos.Dijo que de encabezar un futuro gobierno, será su preocupación aspirar a mantener el nivel de crecimiento del país y tranquilizó a algunos sectores al señalar que ha dado clara demostración de su forma de actuar, siendo ministro de educación y posteriormente como ministro de Obras Públicas. Recalcó que su gobierno sería de continuidad respecto a las administraciones de Patricio Aylwin y Eduardo Frei, pero con énfasis importantes en lo social. Afirmó que como candidato le ofrecerá al país "un gobierno y un programa de la Concertación, que es lo que le da estabilidad y seguridad al país".
Mano duraEn materia de seguridad ciudadana, afirmó la necesidad de nuevas leyes en el ámbito penal, especialmente modificando la libertad provisional, donde -a su juicio- debe aplicarse "más mano dura".También es partidario de una ley de divorcio para terminar con las nulidades, sistema que calificó de "solución inadecuada e hipócrita". Dijo que hay que optar por una modalidad que interprete la mayoría de los chilenos y robustezca a la familia.
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