Una amenaza permanente en el Alto Biobío están viviendo las familias Pehuenches opositoras al proyecto Ralco, junto al grupo de voluntarios permanentes, que incluye a estudiantes y ecologistas. Instituto de Ecología Politica 25de Noviembre de 1998
Santiago, 25 de noviembre de 1998
Una amenaza permanente en el Alto Biobío están viviendo las familias Pehuenches opositoras al proyecto Ralco, junto al grupo de voluntarios permanentes, que incluye a estudiantes y ecologistas, según denunciaron a través de un comunicado de prensa.
Los denunciantes expresaron que, mediante una clara manipulación de ENDESA, un grupo de Pehuenches pro-Ralco se ha organizado “tomándose” el puente Ñireco, entrada a las comunidades indígenas afectadas, para impedir el acceso de los voluntarios a las casas de las familias que se oponen a la represa Ralco.
Esta acción, según dijeron, interrumpe la entrega de víveres, el apoyo en el trabajo de siembras, riego, cuidado de animales y tareas diversas que fortalecen la producción y cuidado de la tierra, ayuda que ha sido solicitada por las propias familias afectadas que se oponen a la permuta de sus tierras ancestrales.
“Denunciamos esta acción represiva apoyada por ENDESA, al presionar a las familias que se niegan a salir de sus tierras. Queremos llamar la atención respecto del proceder del gobierno quien no ofrece alternativas distintas de trabajo al cuestionado proyecto Ralco, planteando la situación como si fuera una trampa definida: “ENDESA o POBREZA” ”, expresaron.



