Barcos extranjeros se llevan el jurel que el país cuida. Mientras, en Chile hay cesantía y está parada la flota de alta mar. Los oficiales de naves especiales -capitanes de pesqueros de alta mar en su mayoría- junto con denunciar que los barcos europeos que actúan frente a la región reciben un subsidio especial de sus gobiernos, exigieron ayer al Ejecutivo que reaccione frente a la pesca indiscriminada de jurel que realizan estas naves que en este momento suman 14, pero que pronto serán 74, cuando lleguen otros sesenta. Algunos de éstos, dijeron, capturan en aguas internacionales, pero otras dentro de nuestras 200 millas. Oscar Alvear, presidente del Sindicato Interpresa de Oficiales de Naves Especiales, y consejero nacional de Pesca, reclamó porque la acción extranjera se contradice con las fuertes regulaciones que afectan a los pesqueros nacionales que perdieron, para cumplirlas, 60 por ciento de su flota e igual porcentaje de puestos de trabajo. Aquellos, sin aportar a Chile, capturan el mismo jurel que el país cuida, dijo, advirtiendo que "debemos tener conciencia que la Unión Europea subsidia más de 800 barcos para que salgan de sus caladeros y actúen en zonas como el Pacífico Sur, sector donde todavía subsisten los recursos marinos que en otros mares han sido depredados. Agregó que, mientras, nosotros tenemos barcos estacionados en Valdivia, Talcahuano y San Vicente. Alvear lamentó que los funcionarios, sean éstos profesionales o técnicos, que el Estado paga, y bien, no resuelvan estos asuntos que perjudican a la actividad regional. Afirmó que los industriales y trabajadores del sector estamos pidiendo reuniones urgentes con las autoridades para hacer lo que les corresponde a ellos, llevar el problema ante los organismos internacionales. Diario El Sur, 28 de mayo de 2003



