El abogado ambientalista Alex Quevedo confirmó que la próxima semana pedirá junto a su colega Roberto Celedón la paralización de las obras de la central Ralco, que Endesa desarrolla en el Alto Biobío. La acción judicial se enmarca en un juicio que se inició en 1997 a raíz de una demanda presentada por familias pehuenches contra Endesa y Conama por vicios de nulidad en el accionar tanto de la compañía eléctrica como del organismo medioambiental. El jueves 15 de este mes, el titular del Sexto Juzgado Civil de Santiago, magistrado Hadolff Ascencio, invalidó todo el proceso de evaluación de impacto ambiental que autorizó la construcción de la central, porque la Conama habría dado el permiso pese a que todos los servicios públicos consultados se pronunciaron en forma negativa. Según Quevedo, "ya que no hubo acuerdo entre las familias afectadas y Endesa y las obras continúan, existe un serio riesgo para las familias", por la inundación de sus tierras. Consultado por la acción judicial como herramienta de presión en las negociaciones, el abogado insistió en que el objetivo primero es la paralización definitiva de los trabajos y recordó que las familias pehuenches manifestaron su interés en llegar a un acuerdo. También reconoció que una paralización les permitiría retomar el diálogo en una mejor posición. Quevedo rechazó las últimas declaraciones del intendente Jaime Tohá, quien "apoyó abiertamente la construcción de la central Ralco. Si apoya a Endesa, no tiene sentido conversar". Diario El Sur, 26 de mayo de 2003



