De acuerdo al actual ritmo de avance de las obras, en septiembre de 2003 se comenzará a llenar el embalse y por lo tanto la inundación de 3 mil 467 hectáreas. Pero para que esto ocurra, Endesa deberá lograr que las siete familias pehuenches, que se oponen al proyecto, firmen las permutas de sus tierras, como lo establece la Ley Indígena. Consultado, Julio Montero director del proyecto Ralco, expresó su confianza en lograr estos acuerdos y así evitar que este problema termine en tribunales. Diario El Sur, 5 de mayo de 2002
Central Ralco enfrenta año decisivo
- Si en septiembre de 2003 se pretende comenzar a llenar el embalse, es prioritario disponer de las tierras que se inundarán, para esto se debe llegar a acuerdo con los indígenas.
Pero para que esto ocurra, Endesa deberá lograr que las siete familias pehuenches, que se oponen al proyecto, firmen las permutas de sus tierras, como lo establece la Ley Indígena.
Consultado, Julio Montero director del proyecto Ralco, expresó su confianza en lograr estos acuerdos y así evitar que este problema termine en tribunales.
El ejecutivo de Endesa es cauto en este tema. Aunque espera terminar las obras en los plazos establecidos, no se atreve a asegurar que no existan nuevos inconvenientes que vuelvan a postergar la entrada en servicio de la central, lo que está previsto para diciembre de 2003.
El conflicto judicial es la colisión de las leyes Eléctrica e Indígena y un tribunal tendrá que determinar cual norma tiene prioridad sobre la otra.
En caso que la Justicia determinara que la Ley Indígena debe regir por sobre la Eléctrica, Endesa deberá necesariamente tener el acuerdo de los siete pehuenches para finalizar el proyecto.
Parte la disputa
La primera instancia donde este tema comenzará a disputarse será
con el recurso de protección que interpusieron en la Corte de Apelaciones
de Santiago, las siete familias pehuenches, contra el Ministerio de Economía
y que busca anular la designación de la Comisión de Hombres
Buenos, que de acuerdo a la Ley Eléctrica deberá tasar estos
terrenos que serían comprados por Endesa
Según la acción legal está comisión, formada
por el abogado Kenny Velásquez; el ingniero agrónomo Dick
Bartelsman y el ingeniero civil Humberto Sepúlveda; sería
ilegal, ya que de acuerdo a la Ley Indígena, no podría tasar
los terrenos de los pehuenches.
En el recursos se indica que con la acción de este grupo se provocaría
"el despojo y pérdida definitiva del dominio de las tierras indígenas".
Se precisa que la decisión del Ministerio de Economía es
contradictoria con el decreto a través del cual otorgó la
concesión eléctrica a Endesa para la construcción
de la central. En este documento se señaló que "la concesión
no exime de cumplir las leyes indicadas o lo resuelto por la Conama", organismo
que reconoció el proceso de permuta de tierras como mecanismo para
que Endesa obtuviera los terrenos pehuenches que serán inundados,
lo que obliga a llegar a acuerdos con los indígenas.
Estos mismos argumentos, agrega la acción legal, fueron ratificados
por la Corte Suprema en su sentencia que otorgó definitivamente
la concesión eléctrica a Endesa.
El pehuenche más "duro"
Hasta ahora las hermanas Nicolsa y Berta Quintremán han liderado
la resistencia pehuenche a la construcción de la central Ralco.
Para muchos un símbolo de la conciencia cultural y ambiental.
Sin embargo, existe otro personaje que hasta ahora es un desconocido, pero
que se podría convertir en el mayor obstáculo para Endesa.
Se trata de Juan Quintremán, hermano de Nicolsa y Berta, pero que
hasta ahora nunca ha conversado con la empresa eléctrica, tampoco
ha tenido contacto con movimientos ambientalistas, pero en el Alto Biobío
se sabe que él no abandonará sus tierras, que serán
inundadas por el embalse.
Incluso las hermanas Quintremán reconocieron, hace unos meses, que
su hermano "era un verdadero talibán", quien tendría la postura
más dura contra Endesa y su proyecto.
El argumento para sostener esta hipótesis se fundamenta en que es
el único de los siete propietarios pehuenches que hasta ahora no
sólo no negocia con Endesa, sino que además tampoco a realizado
"algún negocio" con la compañía o recibido dineros.
En cambio, las otros propietarios arriendan predios y pasos a la compañía
para que desarrolle las faenas de construcción. En tanto que Nicolas
y Berta Quintremán firmaron un preacuerdo para permutar sus tierras
en 200 millones de pesos. Este documento se suscribió ante notario
el 28 de diciembre de 2001 y en esa oportunidad Endesa les adelantó
10 millones de pesos.
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