14 familias pehuenches se desistieron de permutar sus terrenos. Inminente es la intervención de la justicia para dirimir que ley, la indígena o eléctrica, primará al momento de dar o no la autorización a la iniciativa de Endesa. La Tercera en Internet 18 de mayo de 1998
| La Tercera en Internet 18 de Mayo de 1998 | ECONOMíA | |
| 14 familias pehuenches
se desistieron de permutar sus terrenos
Proyecto Ralco entró en el área chica Inminente es la intervención de la justicia para dirimir que ley, la indígena o eléctrica, primará al momento de dar o no la autorización a la iniciativa de Endesa.
En una fase crítica entró el proyecto hidroeléctrico Ralco, que impulsa Endesa en la zona del alto del Biobío. Y es que, al menos, catorce familias pehuenches (de un total de 95), propietarias de las tierras donde se construirá la central, decidieron no permutar (cambiar) sus terrenos por las del fundo El barco y El huachi, donde la compañía eléctrica ofrece relocalizarlos. Endesa necesita en total 95 autorizaciones de intercambio de tierras para construir la central (de 520 megawatts), ya que ese es el número de familias cuyas propiedades serán inundadas por el lago artificial de tres mil 400 hectáreas. Según la ley de pueblos indígenas, al ser el Alto Biobío una zona de protección étnica, las tierras sólo pueden ser objetos de permuta, siempre y cuando la totalidad de los miembros de una comunidad lo autorice, decisión que debe ser refrendada por el consejo de la Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi). Pero la realidad apunta en sentido opuesto y el proyecto Ralco se complica cada vez más. Al menos 14 familias se desistieron de la posibilidad de cambiar sus tierras y aún no se pronuncian otras 19, según precisó ayer el diputado de la bancada verde Alejandro Navarro. Sobre la base de este contexto, la Conadi no se puede pronunciar en forma oficial, más aún si la entidad no tiene un plazo establecido por ley para cumplir dicho trámite. Mirado así y en líneas generales, el proyecto Ralco no podría construirse -para estar en operación en el 2002- sin la autorización de un grupo de Pehuenches y de la Conadi. La única solución que le queda, entonces, a Endesa es pelear por su proyecto en los tribunales. Y ahí la mayor generadora del país y una de las principales de Latinoamérica "entrará en el área chica, ya que intentará imponer la tesis de que la Ley Eléctrica prima sobre la Ley Indígena al tratarse de proyectos que supuestamente van en beneficio del país", comentó el diputado Alejandro Navarro. Pero Endesa, aseguró el parlamentario, "está en un callejón sin salida", porque el espíritu con que fue elaborada la Ley Indígena no es otro que "el de recuperar y respetar el territorio de estos grupos étnicos". No obstante, Navarro se mostró preocupado por la actitud del Gobierno, específicamente del Presidente Eduardo Frei, quien ha manifestado públicamente su apoyo a este tipo de proyectos. Es por ello, que el parlamentario exigió una mayor neutralidad y apoyo hacia estos grupos vulnerables, "ahora que Ralco entrará seguramente en una fase judicial, tras el desistimiento de algunos pehuenches de permutar sus tierras". Advirtió que la justicia y el país debe tener presente que Ralco puede hundir a una importante etnia del país como son los Pehuenches. "Se les quiere (pehuenches) transformar su cultura de recolectores y ganaderos a la de agricultores a cambio de una central hidroeléctrica (...) eso es inaceptable. No podemos dejar a los indígenas sólo en esta nueva batalla (...) existen tantas alternativas para generar energía en nuestro país", sentenció el diputado de la bancada verde.
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