z de precipitaciones producto del fenómeno climático denominado La Niña ha derivado en déficit en los embalses que generan energía hidráulica. En este contexto, el Director General de Aguas, Humberto Peña, puntualizó que desde Santiago al sur y con excepción de la XII Región, los caudales de los ríos están bajo los promedios considerados normales. La situación es crítica en la VI Región, donde el déficit de lluvias se sitúa entre el 60 y el 70 por ciento en relación a un año normal. En las dos regiones de mayor producción hidroeléctrica, la VII y VIII, en tanto, el escenario también se muestra complicado, ya que la falta de precipitaciones oscila entre 40 y 60 por ciento respecto a los promedios históricos. El Mercurio 7 de Julio de 1998

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
 
 
Martes 7, de Julio de 1998 © Copyright El Mercurio S.A.P., Prohibida su reproducción 

Instan a Utilizar Energía Térmica:

Inquieta a Gbno. y Empresas Creciente Déficit de Lluvias 

Las regiones de mayor potencial hidroeléctrico presentan una falta de precipitaciones de entre 40 y 60 %. Compromiso para optimizar recursos.

La prolongada ausencia de lluvias en la zona centro sur y que concentra el mayor parque de generación hidraúlica nacional -principal insumo energético chileno- preocupa al Gobierno. De hecho, en estas regiones el déficit pluviométrico respecto de un año normal oscila entre el 40 y el 60 por ciento.

Tradicionalmente, el Sistema Interconectado Central, SIC, que cubre desde Taltal hasta Chiloé donde habita el 90 por ciento de la población del país y que concentra la mayor parte de la actividad industrial y comercial, se abastece en 70 por ciento de la energía producida por centrales alimentadas por cursos de agua o hidroeléctricas. El porcentaje restante, en tanto, es provisto por centrales a carbón y petróleo, a las que sólo recientemente se han agregado las de ciclo combinado o a gas.

La diferencia entre la primera y segunda fuente es de costos: las hidraúlicas son mucho más baratas que las térmicas.

Y aunque las autoridades afirman que el país no está frente a una situación de crisis en materia de abastecimiento eléctrico, lo cierto es que han estado en contacto con los principales ejecutivos de las empresas generadoras recomendando el reemplazo de energía hidroeléctrica por aquella de generación térmica. La idea es prevenir al país de los efectos de una prolongación del actual déficit de precipitaciones, el que puede generar una sequía.

La secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía (CNE), María Isabel González, precisó que si bien no han acordado un plan de emergencia eléctrica propiamente tal, en la reunión efectuada el pasado viernes se logró un compromiso con las empresas para optimizar los recursos hídricos.

"El petróleo y el gas natural se pueden comprar en cualquier momento; sin embargo, cuando hay escasez de agua, el problema se torna más grave", afirmó la personera de Gobierno.

Chile vivió una crisis energética entre 1995 y principios de 1997, derivada precisamente de una aguda sequía que amenazó incluso con terminar en un racionamiento eléctrico. Finalmente, en mayo del año pasado se desató un período inusualmente activo de lluvias que alejó esa posibilidad y permitió llenar los principales embalses del territorio.

Este año, la situación de escasez de lluvias comenzó a repetirse y los pronósticos no son alentadores debido a la desaparición del Fenómeno del Niño -cuya ocurrencia en las costas nacionales incrementa las precipitaciones- y la formación de la Niña, que enfría las aguas del Pacífico provocando una menor evaporación y por ende, derivando en períodos de sequía.

A pesar de los antecedentes anteriores, María Isabel González descartó que el país se encuentre en una situación de crisis energética y muy lejos de un racionamiento.

Por ello, señaló que las recomendaciones a las empresas y al público en general relativas al ahorro de eléctricidad son ante todo "de prevención y seguridad".

Hasta el año pasado, el abastecimiento energético del país era provisto en 70 por ciento por centrales hidroeléctricas, situación que se espera se revierta con la incorporación de las de ciclo combinado o gas natural, la primera de las cuales inició su producción recientemente -Nueva Renca- en tanto que antes de fines de año lo harían San Isidro y Nehuenco.

Con la actual situación hídrica más la incorporación de Nueva Renca, el 46 por ciento del total de la energía generada en el país proviene de centrales térmicas. María Isabel González dijo que esta proporción podría llegar al 60 por ciento cuando opere Nehuenco.

En vista del creciente parque de centrales térmicas disponibles, las empresas generadoras que pertenecen al Centro de Despacho Económico del Sistema Interconectado Central (CDEC-SIC), junto a la CNE, acordaron activar las plantas de generación a gas natural, petróleo o carbón y con ello acelerar los proyectos de este tipo.

En este último punto, en la reunión del viernes pasado se hizo ver la necesidad de que la Central Nehuenco, de la empresa Colbún, opere dentro los plazos programados.

Este planta térmica estaba programada para entrar en funciones en abril o mayo, pero se postergó hasta septiembre por el retraso de los proyectos de ingeniería.

REUNION CLAVE

El reemplazo de los recursos hidráulicos por los térmicos en la generación eléctrica se tomó sobre la base de un modelo matemático que incluyó los datos de menor cantidad de lluvia caída hasta la fecha así como el aumento del parque disponible de generación térmica, aseguró el presidente del CDEC-SIC y director de operaciones de Colbún, Eduardo Ricke. Precisó que semanalmente el organismo hace una evaluación del sistema de generación eléctrica, pero que en esta última oportunidad se reunió con la Comisón Nacional de Energía para analizar este punto.

Indicó que estos encuentros son rutinarios y que el modelo matemático usado para determinar los tipos de generación energética a utilizar dio el resultado previsible, ya que indudablemente las cotas de los embalses han bajado.

DEFICIT HIDRICO

La escasez de precipitaciones producto del fenómeno climático denominado La Niña ha derivado en déficit en los embalses que generan energía hidráulica. En este contexto, el Director General de Aguas, Humberto Peña, puntualizó que desde Santiago al sur y con excepción de la XII Región, los caudales de los ríos están bajo los promedios considerados normales.

La situación es crítica en la VI Región, donde el déficit de lluvias se sitúa entre el 60 y el 70 por ciento en relación a un año normal.

En las dos regiones de mayor producción hidroeléctrica, la VII y VIII, en tanto, el escenario también se muestra complicado, ya que la falta de precipitaciones oscila entre 40 y 60 por ciento respecto a los promedios históricos.

De hecho, el informe de mayo del organismo señala que los déficit de agua caída más pronunciados se registran en Curicó (65 %), Temuco (56 %), Puerto Montt (54 %), Valparaíso (52 %), Chillán (49 %), Valdivia (45 %) y Santiago (42 %), mientras que en Concepción, la escasez de lluvias llega al 35 % en relación a los promedios históricos.

Respecto del lago Colbún, que alimenta a la central hidroeléctrica más importante del país, el último informe de la Dirección General de Aguas reveló un déficit del 35 por ciento, e incluso, el nivel embalsado es inferior en 294 millones de metros cúbicos a lo que tenía a la misma fecha el año pasado.

No obstante que el promedio histórico que registra el lago Colbún llega a 1.027 millones de metros cúbicos, su capacidad alcanza a 1.544 millones y fue superada -en cuatro millones- en diciembre del año pasado, fecha desde la cual se ha producido una contínua caída en el volumen de agua.

También en un 35 por ciento respecto de su media histórica ha caído el volumen de la Laguna del Maule, que registraba 609 millones de metros cúbicos al 31 de mayo. Sin embargo, a diferencia de Colbún, el año pasado a la misma fecha la cantidad del recurso era de sólo 200 millones de metros cúbicos.

El promedio de agua de este lago artificial en mayo era de 609 millones de metros cúbicos, lo que equivale al 42 por ciento de su capacidad total.

Pese al déficit, la Laguna del Maule ha venido llenándose con el correr de los meses. De hecho, las reservas de mayo son las mayores de la temporada 1998.

En el lago Laja, VIII Región, si bien los 2.925 millones de metros cúbicos embalsados en mayo de este año superan en 637 millones a lo que había hace un año, el déficit frente a lo histórico es de un 44 por ciento.

La capacidad total del lago, el mayor embalse de Chile, alcanza a 7.380 millones de metros cúbicos y en los últimos doce meses su mayor índice fue de 3.681 millones, registrado en febrero de 1998.

El informe de la Dirección Nacional de Aguas consigna déficit frente a los promedios históricos en casi los ocho embalses ubicados entre la VI y la VIII Región, a excepción del lago Rapel (VI Región) y Coihueco (VIII Región) que presentan porcentajes del 0,8 y 42 por ciento de superávit respectivamente.

La Dirección de Meteorología destacó que si bien ha habido pocas precipitaciones en el país durante el año, sobre todo de la IV a la X Región, ello no es indicativo que se trate de un año seco.

De hecho, se estimó que en julio, agosto y parte de septiembre se recuperarán los índices de lluvias, pues corresponden a los meses en que caen el 70 por ciento de las precipitaciones de un año normal.


 
 

 

 

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