La información aparece en un documento de circulación interna de la Conadi al que tuvo acceso la agencia de noticias Upi. Se habría probado un eventual engaño a los indígenas en el momento de negociar las permutas, al asegurárseles que la central hidroeléctrica estaba ya aprobada y que la Conadi había dado el visto bueno, dándoseles a entender que no les quedaba otra opción que aceptar el cambio de terrenos. La Epoca, 14 de Julio de 1998
La Epoca. Año 3 No. 806 - Martes 14 de julio de 1998
En documento de circulación interna
Conadi admite haber detectado anomalías en proyecto Ralco
La Conadi pone en duda tanto las gestiones de Endesa para lograr las permutas de tierras como la forma en que se han comenzado algunas obras, aun sin la autorización definitiva.
Upi/Santiago
La Corporación Nacional de Desarrollo Indígena (Conadi) reconoció haber detectado anomalías en las operaciones de Endesa para lograr la construcción de la central hidroeléctrica de Ralco y resolvió que antes del 30 de julio adoptará una primera decisión respecto de esa materia.La información aparece en un documento de circulación interna de la Conadi al que tuvo acceso la agencia de noticias Upi. Según ésta, un ex ministro del gobierno de Patricio Aylwin se encuentra analizando las implicancias legales de los antecedentes disponibles, para establecer si se configura un eventual ilícito. La determinación de este estudio y la decisión de la Conadi a fines de este mes serán los pasos previos al pronunciamiento sobre las permutas de tierras ofrecidas a los indígenas del Alto Biobío para continuar con el proyecto eléctrico.
Permutas y arriendos
Según Upi, en el documento interno de la Conadi El Proyecto Ralco, el organismo sostiene que, respecto de los convenios de permuta se detectaron problemas relativos "al grado de convicción adoptada con libertad" por parte de los pehuenches y que tales documentos, además, contenían aspectos que "el equipo jurídico de Conadi consideró inapropiados". Esto, luego de visitar en terreno a las familias pehuenches que supuestamente habían dado su libre consentimiento a las permutas, constatando que habían diferencias entre lo que los indígenas firmaron y lo que creían haber firmado.
También se habría probado un eventual engaño a los indígenas en el momento de negociar las permutas, al asegurárseles que la central hidroeléctrica estaba ya aprobada y que la Conadi había dado el visto bueno, dándoseles a entender que no les quedaba otra opción que aceptar el cambio de terrenos.
Respecto de las obras que la empresa estaría emprendiendo en la zona, se afirma que "amparados bajo la fórmula de 'contratos de arriendo', Endesa está ejecutando obras de importante envergadura, en terrenos indígenas", añadiendo que "la convicción de Conadi es que esta fórmula ofrece dudas relevantes acerca de su legalidad, pues los contratos implicarían una verdadera servidumbre de obra hidroeléctrica en la que la propiedad indígena se encuentra sujeta, en el hecho, a gravámenes que requerirían autorización formal de parte de Conadi".
Según el organismo, se habría constatado que Endesa logra celebrar contratos de arriendo con los pehuenches por cinco años, en los que habría amplias facultades para el uso del terreno en obras tendientes a la construcción de la central. Estas dos situaciones se estaban investigando desde el año pasado y, según Upi, fueron informadas al entonces ministro de Mideplan, Roberto Pizarro, quien, en una ocasión, se reunió con ejecutivos de Endesa para manifestar a la empresa la "preocupación del gobierno por los problemas detectados... y la necesidad de que la documentación (especialmente en lo relativo a las permutas) se ajustara a la legislación vigente".



