Los ecologistas sugirieron cambios en los proyectos hidroeléctricos y aseguraron que hay informes negativos para la construcción y operación de Ralco y Pangue, que habrían sido ocultados. La Epoca, 22 de abril de 1998
La Epoca, Año 2 No. 724 - Miércoles 22 de abril de 1998
Ambientalistas protestaron por Ralco y Pangue
Tensa junta de Endesa aprobó aumentó de capital
Los ecologistas sugirieron cambios en los proyectos hidroeléctricos y aseguraron que hay informes negativos para la construcción y operación de Ralco y Pangue, que habrían sido ocultados Javier Belloy, Santiago
No fue fácil el desarrollo de las juntas Ordinaria y Extraordinaria de la Empresa Nacional de Electricidad S.A. (Endesa), que se desarrollaron ayer en la capital. La tensión dominó gran parte de la jornada, tanto por las protestas de grupos ambientalistas contra los proyectos de Ralco y Pangue, como por los reclamos de accionistas que no aceptaban una merma en la repartición de utilidades.
Así y todo se acordó un aumento de capital de 300 millones de dólares y la repartición del 75 por ciento de las utilidades a los accionistas.El presidente de la compañía, Rodrigo Errázuriz, señaló que el plan de inversiones de la empresa requiere de 2.400 millones de dólares en cuatro años, de allí que se aprobara un aumento de capital de 300 millones de dólares (136.500 millones de pesos), que significan 525 millones de acciones y equivale a 6,4 por ciento de las acciones vigentes de Endesa.
A ello sumó, que la firma colocó en enero de 1997, 650 millones de dólares en bonos en el mercado estadounidense. De ellos, 200 millones de dólares fueron a 100 años, lo que la ubica en la primera compañía latinoamericana en lograr ese período.
Momentos difíciles
Durante la Junta Ordinaria hubo varios instantes de tensión, de los que salió casi airoso el presidente de Endesa en instantes que leía la cuenta de la compañía.Los mismos se tornaron más agudos cuando se informó sobre los proyectos hidroeléctricos en el alto Biobío, con las centrales Ralco y Pangue, ya que unos 20 representantes de grupos ecologistas que se encontraban acreditados como accionistas de Endesa comenzaron sus protestas.
Durante el período de consultas al directorio, los mencionados grupos ambientalistas intentaron acercarse a la testera, interrumpiendo en reiteradas oportunidades la reunión.
Finalmente y sólo en los momentos que se permitió hacer preguntas a viva voz, los ecologistas hicieron sus consultas, sugiriendo cambios en los proyectos hidroeléctricos y asegurando que hay informes negativos para la construcción y operación de Ralco y Pangue, que habrían sido ocultados (ver recuadro).
Durante la intervención, los dirigentes ambientalistas fueron apoyados por algunos de sus seguidores los que desplegaron un lienzo en contra de las represas en el alto Biobío y lanzaron panfletos.
Posteriormente, el grupo se fue reduciendo a medida que se iban tocando otros puntos de la tabla, para finalmente no participar en las últimas votaciones ni en la Junta Extraordinaria.
Otro momento disonante se produjo cuando se propuso repartir sólo el 75 por ciento de las utilidades y no el ciento por ciento, como ya era costumbre en Endesa.
Errázuriz señaló que la reducción en el reparto de utilidades se justificaba con el plan de inversiones y, que por ese motivo se había disminuido el aumento de capital de 600 a 300 millones de dólares. Si bien hubo voces disconformes, finalmente y por mayoría se aprobó la entrega del 75 por ciento de las utilidades a los accionistas.
Gasoducto
El presidente de Endesa recalcó que en el proyecto de gas natural que se realiza en la zona norte del país, la empresa está desarrollando los mayores esfuerzos para coordinar con otras compañías la construcción de un ducto único, con el cual operar.Si bien señaló que Endesa ha invertido 50 millones de dólares en el proyecto Gas Atacama, se sigue conversando con otras entidades para lograr dicha "coordinación", negando que las negociaciones hayan terminado o estén en un punto muerto.



