?o Biobío, que registra 130 metros cúbicos por segundo (168 menos que su marca más baja para el mes, correspondiente a los años 1962/1963). De persistir la escasez de precipitaciones, en los meses de julio y agosto se generará un déficit energético de 5 %, el que no podrá ser subsanado con energía térmica ya que las centrales a ciclo combinado de San Isidro y Nehuenco tienen previsto su pleno funcionamiento hacia agosto y septiembre. El Mercurio 8 de Julio de 1998

 Proyecto de Documentación Ñuke Mapu
 
 
 
Miércoles 8, de Julio de 1998 © Copyright El Mercurio S.A.P., Prohibida su reproducción 

De Persistir Déficit de Lluvia:

Agricultores Prevén Problemas de Riego 

Autoridades descartan presencia de una sequía, aunque admiten complicaciones en la generación eléctrica para los próximos meses.

Pese a que las complicaciones por el déficit de lluvias están -por el momento- limitadas a la generación eléctrica, agricultores del sur del país no descartan que, de no mejorar la situación pluviométrica, enfrentarán una dura crisis a partir de septiembre, cuando la temporada de riego aumenta la demanda.

Ello porque, según cifras oficiales, los ríos de Concepción al sur presentan mínimos caudales, incluso bajo su promedio histórico. Igual déficit muestran los embalses de la Octava Región.

En el norte chico, en cambio, la situación es más favorable ya que la recuperación que consiguieron durante el lluvioso 1997 los embalses les permite asegurar riego para dos a tres años.

Y mientras ayer las autoridades económicas llamaban a la responsabilidad en el manejo de la energía eléctrica, los ejecutivos de las empresas que abastecen de agua potable a la Región Metropolitana sostuvieron que no habrá problemas en el suministro.

Culpable de todo es la falta de lluvia, que marca déficit respecto de los promedios históricos en 34 de las 35 estaciones pluviométricas que maneja la Dirección General de Aguas del Ministerio de Obras Públicas. Merma que, según dijo Iván Torres, jefe de informaciones de la Dirección de Meteorología, podría revertirse en este mes, agosto y parte de septiembre, ocasión en la cual precipita el 70% de las lluvias del año.

Los meteorólogos no hablan todavía de sequía. En dicha especialidad, tal situación se presenta si durante dos años continuados el déficit de lluvias supera el 60%.

Tampoco habla de sequía el director de Aguas, Humberto Peña, quien aseguró que el concepto va asociado a la demanda del recurso. Recién en septiembre se hará una evaluación de la provisión de nieve que permitirá definir la disponibilidad de recursos para riego.

El informe hidrológico correspondiente a junio da cuenta de un "marcado déficit pluvial" del orden del 50%, que en las regiones VI y VII oscila entre el 50 y 70 por ciento.

En el caso de los embalses, de la III hasta la Región Metropolitana contienen un nivel de acumulación superior al registrado hace doce meses y cercano a su capacidad máxima. En el norte chico, ello permite asegurar el riego por espacio de 2 a 3 años en Copiapó y La Serena.

Rapel también presenta un nivel similar al histórico, aunque inferior al año pasado, y - como es sabido- los embalses Colbún, Laguna del Maule y Lago Laja muestran niveles de caída del orden del 50% del nivel histórico, con las consiguientes complicaciones a la generación eléctrica.

En los ríos desde Concepción al sur se registra disminución de caudales, alcanzando los mínimos históricos. Particularmente bajo resulta el caudal del río Biobío, que registra 130 metros cúbicos por segundo (168 menos que su marca más baja para el mes, correspondiente a los años 1962/1963). 

De persistir la escasez de precipitaciones, en los meses de julio y agosto se generará un déficit energético de 5 %, el que no podrá ser subsanado con energía térmica ya que las centrales a ciclo combinado de San Isidro y Nehuenco tienen previsto su pleno funcionamiento hacia agosto y septiembre.

Así lo indicó el presidente del Centro de Despacho Económico del Sistema Interconectado Central (CDEC-SIC), Eduardo Ricke, quien dijo que estos meses serán "críticos" debido a que los embalses están casi sin agua y a que aún no se vislumbra la inmediata operación de las centrales térmicas programadas.

Según indicó, la central Nehuenco -propiedad de la empresa Colbún- está operando parcialmente desde marzo y problemas técnicos siguen retrasando su pleno funcionamiento. San Isidro, también de ciclo combinado, comenzará a operar en la primera semana de agosto.

En tanto, la secretaria ejecutiva de la Comisión Nacional de Energía, María Isabel González, plantea una situación distinta. A su juicio, de no producirse precipitaciones, sólo en agosto habrá problemas de abastecimiento eléctrico, ya que el suministro de julio está completamente garantizado.

No obstante, mencionó una serie de medidas que podrían ayudar a mejorar la oferta de energía, como la compra de electricidad a empresas con generadoras propias, como Codelco, y el ahorro voluntario de energía a través de la reducción convenida de consumo de grandes clientes.

La actitud cautelosa de la secretaria ejecutiva de la CNE también la manifestó el ministro de Economía, Alvaro García, quien negó terminantemente que exista una declaración de situación de emergencia eléctrica.

El secretario de Estado -quien no prevé restricciones en lo inmediato- agregó que de no haber lluvias en julio la situación se va a complicar para el país.

Para las generadoras, la carencias de lluvias aún no es factor alarmante, pero sí obliga al sector a ser cuidadoso en el uso de los recursos.

El gerente general de eléctrica Pangue, Ignacio Sweett, para quien el cuadro es "delicado", aseguró que el país cuenta con los recursos hidraúlicos para hacer frente a la emergencia energética. La entrada en funcionamiento de las Nueva Renca y Eléctrica Santiago, más el aporte que harán Nehuenco y San Isidro proponen una situación distinta a la de 1995 y 1996 cuando se llegó a hablar de racionamiento, dijo.

Endesa, en tanto, explicó que posee un importante volumen de agua embalsada en el Lago Laja y que es posible trasladar otro significativo monto de recursos hídricos desde la Laguna del Maule hasta el Lago Colbún, preservando las necesidades de riego pero utilizando su energía en las centrales que existen en ambos embalses.

Pese a lo anterior, el uso de las aguas del Lago Laja tiene limitaciones, puesto que parte de su suministro se destina a canales de regadío que abastecen los agricultores de la zona.

En ese sentido, el Ministro de Obras Públicas, Ricardo Lagos, informó ayer que Endesa pidió a su cartera un uso adicional de aguas del lago Laja, convenio similar al que se suscribió el año pasado. La petición fue trasladada a la CNE, de cuyo informe depende la decisión final.

En la solicitud, Endesa plantea que el riego agrícola está asegurado y pide utilizar las aguas para generación eléctrica bajo la cota 500, situación que no les está permitida para garantizar su uso en el agro.

Lagos tampoco habla de que exista una sequía, pero si se mantienen las bajas precipitaciones se llegará a tal situación.

AGRICULTORES DEL SUR

Pese a que en promedio el déficit pluviométrico entre las regiones agrícolas del Maule y Los Lagos es cercano al 45 %, la situación de sequía invernal por ahora, afirman los productores, no representa mayores problemas para el sector.

Sin embargo, la falta de lluvias que se arrastra desde los meses estivales afecta más bien a sectores rurales cuya población se surte través de pozos que captan agua de napas subterráneas. En esa situación se encuentran algunas comunas costeras de la IX Región, donde semanalmente camiones aljibes ayudan a complementar el abastecimiento.

Según organizaciones gremiales, la ausencia de precipitaciones no representa una amenaza inmediata debido a en gran parte del sur del país cesó la temporada agrícola, no existiendo plantaciones afectadas por la sequía.

En estos meses, los productores se encuentran sumidos en tareas de preparación de suelos para las siembra de primavera y labores agrícolas destinadas a la cosecha de los pastos de invierno.

Los déficit de lluvias alcanza al 58% en la Séptima Región; el 40 % en la zona del Biobío; el 38 % en la Araucanía y el 45 % en Los Lagos. No obstante y pese a la escasez la pareja distribución a nivel mensual ha permitido mantener la humedad de los campos, según explicó Andres Kóbrich, asesor de la Sociedad de Fomento Agrícola de Temuco.

Por ahora el sector agrícola sureño se mantiene expectante, a la espera que el régimen de lluvias se regularice de aquí a octubre, mes en que se inician las nuevos ciclos productivos.

ABASTECIMIENTO ASEGURADO

Ni la Empresa Metropolitana de Obras Sanitarias, Emos, ni Aguas Cordillera, que en conjunto atienden el suministro del agua potable de casi un millón 200 mil clientes en la Región Metropolitana tendrán problemas para cumplir con el abastecimientos.

Víctor Herrera, gerente de agua potable de Emos, indicó que la empresa -que tiene un millón 100 mil conexiones- puede resistir tres años de sequía por la reserva en el embalse El Yeso, que en 1997 recuperó su nivel (presenta 222 millones de metros cúbicos, un 22 por ciento más que su media histórica para junio).

La empresa, que entrega un caudal de 18m3/seg de agua potable a 46 comunas de la región -Cerrillos, Las Condes y Vitacura, en forma parcial- considera a 1998 como un año normal a seco.

Para Aguas Cordillera, responsable del abastecimiento de 85 mil clientes en Las Condes, Lo Barnechea y Vitacura, la actual situación no les significa complicaciones en el suministro. Santiago Plant, gerente de ingeniería, dijo que podrían tener problemas si el déficit fuera del 90% y que ahora han diversificado su abastecimiento.


 
 

 

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