El turismo antropológico que impulsa el GEAM se propone bucear a fondo en "la presencia del hombre en Patagonia desde hace 10.000 años, poniendo el énfasis en la cosmovisión y el arte rupestre". El sitio de arte rupestre visitado durante el curso se encuentra en el paraje El Manso (a unos 80 kilómetros de Bariloche) y es el único "habilitado oficialmente" para visitas turísticas. Dijo que las pinturas se encuentran en privado y están dispuestas en un "paredón" de piedra. Otras referencias aparecen más adelante, en el punto donde se encuentra la divisoria de aguas que derivan al Pacífico y al Atlántico y en el lago Mascardi, que remite a la presencia de los primeros viajeros de origen europeo que llegaron a la región. Por último en El Manso, la secuencia histórica se completa con la historia de "la conquista y la desarticulación de las etnias", refirió Albornoz. También el recorrido sirve para abordar otros temas como la adaptación humana al medio boscoso, la medicina indígena y las diferencias de estilos en el arte rupestre. Rio Negro (Viedma), 23 de marzo de 2004. 

 
Viedma, 23 de marzo de 2004.
Turismo antropológico, una opción para viajeros inquietos

En El Manso queda el único sitio habilitado oficialmente para disfrutar del arte rupestre.



SAN CARLOS DE BARILOCHE (AB).- Con la idea de ofrecer una nueva variante para un público inquieto pero muy específico, el grupo de Estudios y Acciones Multiculturales de la Universidad FASTA comenzó a desarrollar en la región una propuesta de turismo antropológico.

Aclararon de antemano que no se trata de una opción de alcance masivo, porque los lugares a visitar sufrirían en ese caso un impacto irreversible. Tampoco apuntan a un abordaje fácil o de superficie para quien busca simplemente "algo distinto".

El turismo antropológico que impulsa el GEAM se propone bucear a fondo en sobre "la presencia del hombre en Patagonia desde hace 10.000 años, poniendo el énfasis en la cosmovisión y el arte rupestre".

Así lo definió Ana Albornoz, una antropóloga y guía de turismo que dictó recientemente un curso sobre el tema en cuestión, del que participaron una decena de interesados. Albornoz también trabaja desde hace años en el Museo de la Patagonia y es docente en un posgrado para guías de turismo en la universidad FASTA.

Explicó que el sitio de arte rupestre visitado durante el curso se encuentra en el paraje El Manso (a unos 80 kilómetros de Bariloche) y es el único "habilitado oficialmente" para visitas turísticas. Dijo que las pinturas se encuentran en privado y están dispuestas en un "paredón" de piedra. Consisten en diseños geométricos abstractos realizados por un grupo indígena de "cosmovisión tehuelche", aunque se diferencian de estos últimos porque dominaban la navegación. Por eso se los identificó como "puelches del Nahuel Huapi". La experta señaló también que habitaron la región a partir del 700 d.C.

La historiadora y guía de turismo Graciela Montero también se cuenta entre las impulsoras del turismo antropológico y participó en el dictado del curso. Señaló que se trata de una variante "que no genera atracción para el turismo masivo" sino que más bien está dirigida a grupos reducidos de "iniciados" en el tema, que llegan en busca de "algo más que shopping".

En su mayor parte los interesados son extranjeros y por eso -al igual que otras propuestas de turismo no convencional- tienen un potencial cada vez mayor desde que la devaluación multiplicó el número de visitantes que llegan desde el exterior. Según describió Albornoz, el curso está diseñado para abarcar dos jornadas. En la primera se dicta la parte teórica en el Museo de la Patagonia y en la segunda tiene lugar la salida de campo.

El recorrido se dirige desde Bariloche hacia el sur por la ruta 258 con paradas en el balcón del Gutiérrez, para observar los efectos de la glaciación y asimilar cómo fue el ingreso del hombre a la Norpatagonia.

Otras referencias aparecen más adelante, en el punto donde se encuentra la divisoria de aguas que derivan al Pacífico y al Atlántico y en el lago Mascardi, que remite a la presencia de los primeros viajeros de origen europeo que llegaron a la región. Por último en El Manso, la secuencia histórica se completa con la historia de "la conquista y la desarticulación de las etnias", refirió Albornoz. También el recorrido sirve para abordar otros temas como la adaptación humana al medio boscoso, la medicina indígena y las diferencias de estilos en el arte rupestre.

Montero consideró a su vez que la visita a sitios con registro de culturas pasadas "debe estar bien controlado" y la iniciativa que ellas impulsan lo tienen muy en cuenta. En la zona de Pichi Leufu se produjo tiempo atrás el robo de un grabado indígena que antes era visitado por excursiones a la estepa organizadas desde Bariloche. "Hay agencias de turismo alternativo que ofrecen esta clase de salidas -señaló la guía-, pero todavía falta avanzar mucho en la concientización de que las manifestaciones de culturas pasadas están disponibles, pero si se dañan no son repetibles ni recuperables".
 
 

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