La convivencia entre las etnias y también entre integrantes de una misma comunidad no es de lo mejor en Misión La Loma y eso produce constantes desavenencias entre los aborígenes, que terminan negándoles representatividad a unos y otros dirigentes y los mismo sucede recurrentemente con los docentes y directivos de la escuela. El Tribuno (Salta), 18 de junio de 2004.
Embarcación/Disputas en La Loma
Polémica por tierras en una misión evangelista
Julio Climaco, un aborigen wichí residente en Misión La Loma de Embarcación, cuestionó días pasados a los responsables de la Iglesia Evangélica Asamblea de Dios cuyos pastores misionan en el lugar desde hace casi un siglo. "Prometieron entregarnos 84 hectáreas, pero no cumplen", acusó. Climaco dijo además tener conocimiento de que el gobierno de Noruega, lugar de origen de los primeros religiosos de ese culto, había enviado dinero para techar el templo y contenedores con ropa y que no se concretó la obra ni se repartieron las donaciones. Y, según el aborigen, lo mismo habría pasado con 8 computadoras adquiridas por una entidad de Hurlingam, provincia de Buenos Aires, para la escuela de la misión.
Por último, el wichí formalizó una denuncia contra el actual pastor de la misión, Marcos Delgado, acusándolo de haber fraguado una elección en el centro vecinal del barrio. Ante esto, Delgado, negó las acusaciones afirmando que "son una falacia. Decir que yo tuve injerencia en la elección del centro barrial es una mentira sin fundamento, porque la elección se hizo en forma interna y yo no tenía conocimiento de que la misma se había efectuado".
"Lo que sucedió -continuó el religioso- fue que Climaco se había autodenominado presidente del centro vecinal hace como tres años sin elección alguna y tampoco nunca llamó a asamblea para renovar a la supuesta comisión directiva. Ahora, cuando los aborígenes efectuaron elecciones internas, la iglesia simplemente reconoció a la nueva comisión vecinal".
Delgado, que a su vez es mestizo y nieto del primer pastor evangelista wichí de Embarcación, explicó además que en La Loma conviven tres comunidades indígenas: una wichí, la más numerosa; una toba, que se le sigue en importancia; y por último la guaraní, que es la minoría, sumando unas mil personas en total.
Respecto de las denuncias sobre dinero y donaciones enviadas por Noruega, señaló que "efectivamente, ya tenemos comprados los materiales necesarios para techar el templo y la obra se reanudará dentro de poco, pero hay que aclarar que desde 1994, cuando la Iglesia de Noruega se desvinculó de la nuestra, no llegan donaciones desde ese país ni mucho menos contenedores con ropa".
En cuanto a las computadoras donadas por estudiantes de Buenos Aires afirmó que las mismas están en la escuela de La Loma, dichos que fueron confirmados por la directora del establecimiento, Silvia Lara de Sánchez. La mujer explicó por su parte que "las computadoras fueron recibidas en calidad de donación pero no están en funcionamiento porque están muy deterioradas y necesitan reparación".
Y agregó que "ya dos o tres veces algunos miembros de la comunidad aborigen forzaron el candado de la escuela, rompieron las rejas y se llevaron los equipos. Y yo tuve que salir a rescatarlos porque, aunque no funcionen, están en el inventario y bajo mi responsabilidad".
Según se pudo averiguar, la
convivencia entre las etnias y también entre integrantes de una
misma comunidad no es de lo mejor en Misión La Loma y eso produce
constantes desavenencias entre los aborígenes, que terminan negándoles
representatividad a unos y otros dirigentes y los mismo sucede recurrentemente
con los docentes y directivos de la escuela.
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