Nadie sabe donde están esos fósiles dados a conocer por Sirolli hace medio siglo. Esto es una barrera infranqueable para corroborar la verdadera edad de los restos, porque sin ellos, los estudios para confirmar los resultados dados por los escoceses son imposibles de practicar. Las barrancas del río Arenales dieron a luz en 1955 los restos de un humano, y el grado de mineralización de los restos, indicaba una antigüedad mayor que la común a los indígenas de las culturas locales. Ahora sabemos que las arcillas que los contenían y que eran explotadas para ladrillos, tienen una edad absoluta de 8.500 años y que esos huesos humanos se encontrarían entre los más antiguos del país. El Tribuno (Salta), 22 de febrero de 2004.



