El descubrimiento de enormes máscaras talladas y elaborados objetos de jade en las ruinas de una ciudad de Guatemala de 2000 años de antigüedad plantea serias dudas sobre la cronología de la enigmática civilización maya. En muchos sentidos, la ciudad parece haber estado adelantada a su tiempo. En opinión del doctor Estrada-Belli, se trata, tal vez, del monumento más antiguo de este tipo descubierto en las tierras bajas mayas. Clarín (Buenos Aires), 6 de mayo de 2004.
![]() |
DESCUBRIMIENTO EN GUATEMALA
John Noble Wilford. THE NEW YORK TIMES. ESPECIAL.
La cultura maya tuvo su época de esplendor antes de lo que se creía
![]() |
|
|
El jefe de las excavaciones, doctor Francisco Estrada-Belli, de la Universidad de Vanderbilt en Nashville (EE.UU.), indicó que esta ciudad, Cival, parece haber sido una de las primeras y más grandes de lo que es visto en líneas generales como el período preclásico (de los mayas).
De todos modos, se descubrió que tiene todas las características de una ciudad maya clásica: reyes, compleja iconografía, enormes palacios, cerámicas multicolor y escrituras.
Los arqueólogos ubican desde hace tiempo el comienzo de la civilización maya clásica en el 250 de la era cristiana, que parece ser el tiempo de las primeras inscripciones en templos y plazas. El período concluyó alrededor del año 900 con el misterioso colapso de las ciudades mayas más grandes en Guatemala, Honduras, Belice y partes de México. El período postclásico de declinación general continuó hasta la llegada de los españoles, a comienzos del siglo XVI.
El período preclásico habría comenzado en el 2000 antes de Cristo. La ciudad de Cival alcanzó su apogeo hacia el año 150 antes de Cristo y fue abandonada poco antes del año 100 de la era cristiana.
Estos nuevos descubrimientos sobre Cival fueron anunciados por la National Geographic Society, que apoyó las investigaciones.
Además de dos grandes máscaras de estuco (una está tallada en la pared de la pirámide de un templo) se descubrieron también 120 piezas de jade esmerilado, un centro para ceremonias con una superficie de un kilómetro, y una losa de piedra grabada que data del año 300 antes de Cristo.
En opinión del doctor Estrada-Belli,
se trata, tal vez, del monumento más antiguo de este tipo descubierto
en las tierras bajas mayas. Otros arqueólogos, que no participaron
de esta investigación, dijeron estar asombrados por el tamaño
de la ciudad a pesar de que admitieron no haberse sorprendido al enterarse
de que los mayas del preclásico eran capaces de obras de arquitectura
tan avanzadas como las que se descubieron ahora.
TRADUCCION: Silvia S. Simonetti
Copyright 1996-2004 Clarín.com
- All rights reserved






