Las consecuencias del ataque fueron constatados en el hospital local y posteriormente, fue radicada una denuncia en sede policial. Los mapuche señalaron que los nuevos usurpadores son Daniel Ducao y Leonardo Bessone, vinculados a negocios de la construcción e inmobiliarios respectivamente. La agresión física provino del primero, quien ante la presencia mapuche sólo atinó a gritar, empujar y pegar. "Cuando establecimos el diálogo, dijimos que no íbamos a salir de la ocupación hasta que no se hiciera una revisión de todos los títulos que andan dando vuelta. Nosotros no tenemos por qué discutir con una inmobiliaria". El lote en cuestión constituye una "pampita espectacular" que no está cubierta con bosque y está comprendida en el territorio que el Estado nacional le restituyó a los Paichil Antriao. Se trata del paradisíaco escenario de este conflicto, cuya pertenencia mapuche fue ratificada en 1951 por el Estado nacional, a nombre de los mayores de las familias Paichil y Antriao. Indymedia, 10 de enero de 2004.
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Golpes y nueva usurpación en la comunidad Paichil Antriao
Las consecuencias del ataque fueron constatados en el hospital local y posteriormente, fue radicada una denuncia en sede policial. Los mapuche señalaron que los nuevos usurpadores son Daniel Ducao y Leonardo Bessone, vinculados a negocios de la construcción e inmobiliarios respectivamente. La agresión física provino del primero, quien ante la presencia mapuche sólo atinó a gritar, empujar y pegar.
Gonzalo Santos Nahuelfil, werken de los Paichil Antriao, responsabilizó de la situación al intendente de Villa La Angostura, Hugo Panesi, y al secretario de Gobierno, Gerardo Tierno. "Cuando establecimos el diálogo, dijimos que no íbamos a salir de la ocupación hasta que no se hiciera una revisión de todos los títulos que andan dando vuelta. Nosotros no tenemos por qué discutir con una inmobiliaria".
El nuevo hecho pone en duda la vigencia del acuerdo al que se había arribado a mediados de diciembre, por el cual el municipio se había comprometido a no autorizar nuevas obras o emprendimientos sobre las 625 hectáreas en litigio. "Cuesta creer que no supieran de este proyecto, porque están hablando de un complejo de cabañas y de la apertura de caminos. Será difícil seguir con la vía diplomática si nos están pateando el cerco", sostuvo Santos Nahuelfil.
El lote en cuestión constituye una "pampita espectacular" que no está cubierta con bosque y está comprendida en el territorio que el Estado nacional le restituyó a los Paichil Antriao. "Evidentemente esta es una provocación. Esta gente sigue pensando que puede hacer lo que se le da la gana. Nosotros dejamos una carpa instalada allí y pedimos presencia policial para que se calmen los ánimos", dijo José Quintriqueo, del lof del mismo nombre.
Para el segundo de los werken tampoco fue casual que la irrupción de Ducao y Bessone se produjera en plena feria judicial. El primero de los empresarios actuaría como apoderado de un ciudadano español. Además, el intento de usurpación coincide con los preparativos de una importante ceremonia espiritual que se llevará a cabo en los próximos días. En ella ambas comunidades volverán a utilizar su rewe después de aproximadamente 80 años.
"Nosotros tenemos nuestros derechos y vamos a pelear por ellos toda la vida. Este es un hecho más en la larga cadena de violencia que viene sufriendo nuestro pueblo pero vamos a persistir porque tenemos necesidad de volver a conectarnos con el itrofil mogen y de atender las inquietudes que nos está planteando el pillan mawiza", apuntó Santos Nahuelfil.
La noción de itrofil mogen se relaciona con lo que en Occidente se conoce como respeto a la biodiversidad. En tanto, el concepto de pillan mawiza hace referencia al espíritu de la montaña, en este caso el cerro Belvedere. Se trata del paradisíaco escenario de este conflicto, cuya pertenencia mapuche fue ratificada en 1951 por el Estado nacional, a nombre de los mayores de las familias Paichil y Antriao.
Cabe recordar que el 30 de noviembre pasado, integrantes del lof junto a otros mapuche de Villa La Angostura, Bariloche y San Martín de los Andes establecieron un campamento para frenar el avance de los intereses inmobiliarios y turísticos sobre su territorio. En la actualidad, de las 625 hectáreas que poseían originalmente, permanecen bajo su control menos de la mitad.
A.M.






