En el congreso de la lengua quechua, que reúne a especialistas en culturas aborígenes, se refutó la idea de devolver a su lugar de origen a los Niños del Llullaillaco, que sostuvieron representantes de algunas comunidades kollas esta semana. El Tribuno (Salta), 9 de octubre de 2004.
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Salta, 9 de octubre de 2004.
Enérgico aval a los estudios sobre los niños de Llullaillaco
En el congreso de la lengua quechua, que reúne a especialistas en culturas aborígenes, se refutó la idea de devolver a su lugar de origen a los Niños del Llullaillaco, que sostuvieron representantes de algunas comunidades kollas esta semana. En la reunión se enfatizó en la importancia de hacer investigaciones profundas sobre los niños y los elementos que componen su ajuar.
Ayer, la conferencia inaugural del
tercer congreso de la lengua quechua estuvo destinada a una exposición
exhaustiva sobre los niños y su historia. La explicación
estuvo a cargo de Katia Gibaja, presidenta de la Academia Quechua Qollasuyo,
que organiza el encuentro.
Gibaja, que estudió a los
Niños desde que llegaron a Salta en 1999, dijo no encontrar "razón
válida para devolver los cuerpos a su lugar originario", al referirse
al debate.
"Este hallazgo abre posibilidades
ilimitadas para conocer la alimentación, las costumbres y la cultura
de la época. Con los avances de la ciencia, podemos estar en la
puerta de un giro decisivo en la concepción de la historia que tenemos",
sostuvo la disertante.
Gibaja se opuso a la idea de quienes
juzgan que la exposición de los niños sería una suerte
de profanación. "Me preguntan si culturalmente sería correcto
que se exhiban. Creo que cuando vas a ver a un familiar, no vas a una exhibición,
vas a un encuentro y en este caso sucede algo similar", opinó.
En un intercambio de opiniones posterior a la exposición los participantes coincidieron en que, dada la trascendencia mundial que adquirió el caso, no existen condiciones de seguridad para dejar a los Niños en su lugar original. "Son un patrimonio invalorable que debemos resguardar", indicó Gibaja.
El debate
Kuntur Aramayo, representante de la biblioteca indígena de Salta y el cacique Miguel Siares, según trascendió en algunos medios de comunicación, habían opinado que los Niños fueron "extraídos de su hábitat natural y profanados". En consecuencia reclamaban que "fueran devueltos".
Los Niños fueron encontrados
en el volcán Llullaillaco en 1999 por un grupo de expedicionarios.
Durante los cuatro años siguientes se conservaron en especiales
condiciones de refrigeración y humedad en laboratorios de la Universidad
Católica de Salta.
Actualmente se encuentran en el
Museo de Arqueología de Alta Montaña (Mitre 77) que se abrirá
en pocas semanas más. El centro cultural mostrará en principio
las piezas del ajuar que acompañaba a los cuerpos. Los Niños
se expondrán cuando se construyan cámaras especiales de frío
en las que se los pueda observar sin comprometer su preservación.
El tercer congreso de la lengua quechua
empezó ayer y terminará mañana en la Casa de la Cultura
(Caseros 460). El encuentro reúne a unas 300 personas entre antropólogos,
arqueólogos, docentes e investigadores de diferentes países.
El objetivo de las tres jornadas
de análisis es debatir debatir, investigar y rescatar la cultura
de los pueblos americanos. El tema principal de este año son los
Niños del Llullaillaco.
Hoy a las 10 disertará el
profesor Carlos Saavedra de Cochabamba, Bolivia, sobre "la importancia
de incorporar neologismos al quechua". A las 11.15 se dará una de
las ponencias más esperadas del congreso. Se trata de la charla
"Involución o retroceso de los pueblos y sociedades andinas y cusqueñas",
que estará a cargo del profesor Lizandro Pérez Araníbar,
miembro de la Academia de la Lengua Quechua. El evento terminará
el domingo con una exposición de conclusiones y un posterior almuerzo
en el Mercado Artesanal.
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