Chiquichano, quien se recibió en 1999, es la primera abogada de sangre tehuelche y una vieja activista en la lucha por la defensa del medio ambiente. “Yo comencé mi lucha en la más absoluta soledad. Un día, mientras estaba en la cocina de mi casa, pensé que la instalación de una mina a cielo abierto, en plena cuenca hídrica y con el uso de cianuro como elemento principal para la extracción del metal era algo inconcebible para nuestro pueblo. Así comenzó el ‘No a la mina’, un lema que hoy se convirtió en ‘No es no’”, dice. La Gaceta (San Miguel de Tucumán), 15 de junio de 2003.
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La Gaceta (San Miguel de Tucumán), 15 de junio de 2003.
El reclamo contra una mina en Esquel.
Una tehuelche encabezó una exitosa protesta
“Yo soy de las que transforma en acción lo que piensa. No tengo otra forma de comportarme”, dice. Y se emociona hasta las lágrimas. Pero, rápidamente, casi por reflejo, busca una salida hacia la cordialidad y la reflexión. “Lo que sucedió en Esquel es histórico”, señala la doctora Rosa Chiquichano, quien se hizo famosa en todo el país luego de haberse convertido en la cabeza del movimiento popular que trabó la instalación de una mina para la extracción de oro en Esquel (Neuquén).
Chiquichano, quien se recibió en 1999, es la primera abogada de sangre tehuelche y una vieja activista en la lucha por la defensa del medio ambiente. “Yo comencé mi lucha en la más absoluta soledad. Un día, mientras estaba en la cocina de mi casa, pensé que la instalación de una mina a cielo abierto, en plena cuenca hídrica y con el uso de cianuro como elemento principal para la extracción del metal era algo inconcebible para nuestro pueblo. Así comenzó el ‘No a la mina’, un lema que hoy se convirtió en ‘No es no’”, dice.
Casada y con un hijo de 28 años,
Chiquichano no tiene reparos a la hora de hablar de la responsabilidad
del gobierno en la protección del medio ambiente. “A veces, la Constitución
nacional parece letra muerta. La Carta Magna expresa claramente la responsabilidad
del Estado en la preservación del medio ambiente. Y, sin embargo,
nada se hace. Los funcionarios no están de parte del pueblo sino
de intereses económicos egoístas. Y es nuestro deber exigirles
un mayor compromiso”, declara.
Más conciencia
Respecto de la situación ambiental
en todo el país, Chiquichano señaló que no existe
una cabal conciencia del daño que están provocando las multinacionales.
“En Esquel siempre decimos que el agua es nuestro oro. Y por eso salimos
a la calle a defenderla”, explica.
Claro que la lucha no ha terminado.
“Conseguimos mucho en poco tiempo. Paramos la explotación de la
mina y hasta conseguimos que, por decreto, se designe a Esquel como zona
ambiental no tóxica. Es que el medio ambiente hace a nuestra cultura,
es nuestro bien común y eso debe ser valorado”, concluye.
Campaña
Desde que cobró notoriedad
por su lucha en Esquel, Rosa Chiquichano recorre el país instando
a defender las riquezas naturales. “En el futuro, la lucha será
por el agua. Y tenemos que pensar en nuestros hijos”, declara.
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