Las autoridades de la Confederación Indígena Neuquina denunciaron que el gobierno provincial inició "un fuerte operativo para intentar controlar la organización histórica del pueblo mapuche, a través de la ministra de Acción Social, María Oscos, alumna preferida del ministro (Jorge) Lara". Lo hicieron luego de la sorprendente aparición de ex policía Abraham Epulef como autoridad de una comunidad mapuche muy cercana al gobierno provincial. Epulef disparó una itaka con cartuchos de goma contra el pecho del joven Pablo Ramírez, hace diez años en el barrio Ciudad Industrial de esta ciudad. El muchacho murió camino al hospital y el policía, tras muchas idas y venidas, fue condenado a prisión en suspenso. Posteriormente, como seguía en la fuerza, tuvo cumplimiento efectivo y fue exonerado. "Para lograr el control de la organización mapuche, invierten logística y recursos públicos extorsionando nuestra situación de hambre y urgencias; desde hace 20 años convivimos con esta metodología y no nos extraña", expresó ayer en conferencia de prensa la dirigente Verónica Huilipán. La werken dijo que en esta oportunidad las autoridades de gobierno han llegado al límite: "nos alarma que hayan decidido utilizar al policía condenado por la muerte de Pablo Ramírez diez años atrás. Epulef utilizó el uniforme público para atentar contra quienes pagan su sueldo", se quejaron los mapuches a través de un comunicado que firmaron el lonco Elías Maripan y el dirigente Roberto Ñancucheo. Para ellos, el ex cabo Epulef "abandonó su cultura y valores para asumir lo más degradante de la cultura huinca: ser un 'gatillo fácil', mano de obra para reprimir a los más pobres". Las autoridades anunciaron una reunión extraordinaria del parlamento mapuche para el 28 y 29 de febrero. Rio Negro (Viedma), 19 de diciembre de 2003.