El listado de necesidades básicas y derechos insatisfechos, que en cada caso siempre es largo, para los Pueblos Originarios ese listado parece interminable. Pero frente a tantas carencias y pobreza, permanece -pese a todo-, la grandeza de los Pueblos Indígenas, grandeza que brillará sin riquezas monetarias y carente de fastuosos edificios. La grandeza de un pueblo se guarda en otro lado... Pablo Segundo, chorote del norte de la provincia de Salta, fue elegido en su comunidad para capacitarse como Agente de Salud, según un Programa del Ministerio nacional del área, para atender a los suyos en primeros auxilios y para transmitirles en su propio idioma elementos básicos sobre salubridad. Comentó que pese a haber realizado los cursos necesarios no ha recibido reconocimiento formal de las autoridades Sanitarias por su formación, pero él es "el Responsable" de la salud de su gente. AIPIN (Buenos Aires), 10 de mayo de 2003. 

 
 AIPIN, Prensa India
"Difundiendo presente y sembrando futuro"

 
 

AIPIN (Buenos Aires), 10 de mayo de 2003.

Argentina

La grandeza de lo propio


¡Qué vulnerable es el ser humano! Cuanto más vulnerable su existencia sin la protección de los elementos y tecnologías actuales. Qué desprovisto frente a las necesidades cotidianas. Claro que esta vulnerabilidad aparece acrecentada si se trata de pueblos alejados de los beneficios del mundo de hoy, como los Pueblos Indígenas, originarios del continente.

El listado de necesidades básicas y derechos insatisfechos, que en cada caso siempre es largo, para los Pueblos Originarios ese listado parece interminable. Pero frente a tantas carencias y pobreza, permanece -pese a todo-, la grandeza de los Pueblos Indígenas, grandeza que brillará sin riquezas monetarias y carente de fastuosos edificios. La grandeza de un pueblo se guarda en otro lado...

El lunes 5 de Mayo en la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires se presentó ante los asistentes a la charla organizada por el Programa Permanente de investigación y desarrollo en comunidades aborígenes de la Argentina, una humilde muestra de esa grandeza indígena.

Pablo Segundo es del Pueblo Chorote de la Comunidad La Estrella en el Norte de la provincia de Salta. Su exposición en un dificultoso castellano -porque en su territorio casi nadie lo habla-, explicó que fue elegido en su comunidad para capacitarse como Agente de Salud, según un Programa del Ministerio nacional del área, para atender a los suyos en primeros auxilios y para transmitirles en su propio idioma elementos básicos sobre salubridad.

El tímido chorote comentó frente al auditorio, que pese haber realizado los cursos necesarios no ha recibido reconocimiento formal de las autoridades Sanitarias por su formación, pero él es "el Responsable" de la salud de su gente.

Recordó que su Responsabilidad es defender a su gente de los flagelos sanitarios, y el más duro hoy es el hambre y la desnutrición que golpea duramente a tantos pueblos del interior del país. Al respecto dijo que, a pesar que la comunidad se halla muy alejada de centros urbanos, carece de caminos y ubicada en zona de tierra desértica, hasta ahora no ha habido ni una sola muerte por desnutrición como ha sucedido en otros lugares.

Para mis pensamientos estructurados en el ambiente citadino, debí traducir los dichos del Chorote Pablo Segundo, que para mí, en otras palabras dijo:

- Aunque no reconozcan mi trabajo como "Agente de Salud", soy el Responsable de la salud de los míos porque ellos me eligieron para esa tarea y mientras yo sea Responsable ¡¡nadie morirá de hambre! !

Como herramientas para cumplir su promesa, Pablo Segundo y los hermanos chorote cuentan y les basta con su cultura comunitaria, con sus métodos de siembra en la aridez, con sus formas de pesca tradicional, su economía distributiva y su indivisible concepto de individuo-en-comunidad.

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