Hace pocos días, en un plebiscito rotundo, los habitantes de Esquel dieron su opinión sobre un proyecto para instalar una mina de oro, con extracción a cielo abierto. Un 80% de los vecinos estuvieron en contra de la iniciativa, que es llevada adelante por la multinacional Meridian Gold, con mayoría canadiense, la que contó en un principio con el aval del Gobierno de la Provincia de Chubut. Ahora, a partir del contundente resultado de la consulta popular, el Proyecto Minero fue suspendido por tiempo indeterminado. Días atrás se anunció la sanción de una ley por parte de la Legislatura Provincial que restringe la actividad minera en ciertas zonas de la provincia, en particular en la región cordillerana, donde se encuentran los yacimientos de zinc, cobre, oro y plata. En particular, se suspenden por un tiempo las autorizaciones para nuevos cateos. Sin embargo, el Ministerio de la Producción de la Nación hizo saber que una norma de este tipo altera el orden jurídico, ya que una ley provincial no puede dejar al Poder Ejecutivo sin la capacidad de autorizar emprendimientos. Con una empresa que ya lleva invertidos 100 millones de dólares en el proyecto “El Desquite” y una decisión gubernamental con una legalidad en conflicto, los vecinos de Esquel tienen claro que no pueden bajar los brazos: son ellos los únicos guardianes de la verdadera riqueza del lugar. Ellos, y todos los que los acompañamos. Patamag (Buenos Aires), 21 de junio de 2003. 

 

Buenos Aires, 21 de junio de 2003.

Esquel dijo NO

 

Hace pocos días, en un plebiscito rotundo, los habitantes de Esquel dieron su opinión sobre un proyecto para instalar una mina de oro, con extracción a cielo abierto. Un 80% de los vecinos estuvieron en contra de la iniciativa, que es llevada adelante por la multinacional Meridian Gold, con mayoría canadiense, la que contó en un principio con el aval del Gobierno de la Provincia de Chubut.

La polémica por el oro tuvo su inicio hace ya casi un año, en agosto de 2002, cuando la empresa compró El Desquite, un yacimiento de oro y plata. Son 2.400 hectáreas en el Cerro 21, a 7 kilómetros en línea recta del centro de Esquel. Apenas anunciaron la forma en que se iba a hacer la extracción, la gente de la ciudad comenzó a informarse. Contaron con información de distintos medios y el apoyo de la Universidad de la Patagonia. Éstos confirmaron que para extraer el oro se utilizaría cianuro, ácido clorhídrico y soda cáustica, y que durante el proceso se liberarían arsénico y óxido de plomo. Todos elementos altamente contaminantes.

Aquí cabe recordar cómo es Esquel, dónde se encuentra y qué representa ese entorno para el ecosistema mundial. Sólo así tendremos una dimensión ajustada de cuál sería el impacto si se concretara un proyecto como este.

Esquel es una pequeña ciudad de 30.000 habitantes, ubicada al pie de la cordillera de los Andes, en el Oeste de la Provincia de Chubut. Sus fuentes de ingresos están relacionadas con el turismo, el cultivo de frutas finas y la elaboración de productos derivados de éstas (como dulces y conservas). Se encuentra muy próxima al Parque Nacional Los Alerces, un ambiente natural protegido, caracterizado por un sistema en el que se unen una serie de lagos a través de ríos y arroyos, que finalmente desaguan en el Pacífico. Es un sitio renombrado a nivel internacional para la práctica de pesca con mosca.

Y ahora revisemos unos pocos puntos sobre lo que representa la minería para el medio ambiente, y en especial las minas de extracción a cielo abierto, como la que se proponen desarrollar en Esquel:

  • La minería es una actividad altamente agresiva para con el medio ambiente y social de una comunidad.
  • Entre sus consecuencias no sólo se cuenta el deterioro de la superficie, por el movimiento de grandes cantidades de materiales, sino también la deforestación, la alteración de los cursos de agua, ya que muchas veces se los desvía para poder aprovecharlos en los trabajos, la formación de lagunas, las más de las veces con agua contaminada.
  • El material “sobrante” queda para siempre allí, como un gigantesco basural, deteriorando el paisaje en forma definitiva.
  • Cuando se remueven grandes cantidades de tierra y de roca, el aire se contamina. Esto ocurre no sólo por las nubes de polvo en suspensión, sino también porque quedan al descubierto rocas que al oxidarse en contacto con el aire, liberan tóxicos.
  • Este mismo procedimiento puede hacer que se contaminen las napas subterráneas, o bien, puede provocar hundimientos.
  • Desde el punto de vista social, por lo general la minería desplaza las actividades económicas propias del lugar, un poco como consecuencia de todo lo anterior. Además, hace que se produzcan asentamientos humanos precarios, ya que por lo general, la gente que llega atraída por una promesa de empleo seguro, no permanece en el lugar más allá de la finalización del proyecto.
  • Dado que estas personas no llegan a hacer raíces en el lugar, es difícil crear en ellos conciencia de protección del medio ambiente o responsabilidad hacia el futuro del entorno. Como consecuencia, se producen muchas veces enfrentamiento sociales entre los vecinos “de siempre” y “los de la mina”.


Al momento de producirse el plebiscito, el proyecto se encontraba en etapa de exploración. Pueden verse caminos en las laderas del cerro y caños de plástico que entran en la tierra, usados para ver hasta dónde llega la veta de oro. Los resultados indican que hay oro hasta en 200 metros de profundidad.

Una vez concluida esta etapa, comenzará la de explotación, durante la cual se extraería el oro y la plata. Para ello hay que sacar la piedra de la montaña, procesarla con cianuro para separar el oro del resto y después colocar los desechos en recipientes al aire libre. Una vez vaciada la montaña, proceso que se estima en diez años, la empresa se retira.

Uno de los grandes temores de vecinos y entendidos es la contaminación de las aguas, cosa que ha sido inevitable en otros emprendimientos similares en Estados Unidos y otros sitios. La Cooperativa 16 de Octubre, que provee de agua desde hace 30 a la ciudad, dijo que el proyecto podía contaminar el agua de la laguna Huillimanco, fuente privilegiada de agua para la ciudad.

Por eso, a pesar de la gran cantidad de desocupados que hay hoy en día en Esquel, y de la promesa de la empresa de dar 300 puestos de trabajo a gente del lugar, el pueblo se unió para preservar el patrimonio natural de toda el área. Y contó con el apoyo de organismos nacionales e internacionales en esta cruzada. Entre las protestas más llamativas se destaca la de Greenpeace, que reunió más de 150 calaveras color oro frente a la Casa Rosada para representar el impacto ambiental que podría darse si prosperan todos los proyectos de explotación de oro en el país.

Ahora, a partir del contundente resultado de la consulta popular, el Proyecto Minero fue suspendido por tiempo indeterminado. Según el gobernador de Chubut, para que un emprendimiento de este tipo se lleve a cabo no sólo hace falta que sea legal sino también que cuente con aprobación social.

Días atrás se anunció la sanción de una ley por parte de la Legislatura Provincial que restringe la actividad minera en ciertas zonas de la provincia, en particular en la región cordillerana, donde se encuentran los yacimientos de zinc, cobre, oro y plata. En particular, se suspenden por un tiempo las autorizaciones para nuevos cateos.

Sin embargo, el Ministerio de la Producción de la Nación hizo saber que una norma de este tipo altera el orden jurídico, ya que una ley provincial no puede dejar al Poder Ejecutivo sin la capacidad de autorizar emprendimientos. ¿Implica esto que la norma será vetada por el ejecutivo, o bien desconocida por el Código de Minería de la Nación? En cualquier caso, con una empresa que ya lleva invertidos 100 millones de dólares en el proyecto “El Desquite” y una decisión gubernamental con una legalidad en conflicto, los vecinos de Esquel tienen claro que no pueden bajar los brazos: son ellos los únicos guardianes de la verdadera riqueza del lugar.

Ellos, y todos los que los acompañamos.
 

© 1999 - 2003 Patagonia-Argentina.com. Todos los Derechos Reservados.

PATAGONIA-ARGENTINA.COM
"La Tierra, como solía ser"
Libertad 956 Local 15B
Buenos Aires - Argentina (1012)
+54 (11) 4815-2952


Enlace al artículo original.