Pobladores de las comunidades kollas de Río Blanquito, Angosto del Paraní, San Andrés, y otras, denunciaron públicamente la presencia de cazadores furtivos y de individuos que talan árboles indiscriminada y clandestinamente en la zona de yungas, una reserva de biosfera donde estas actividades están expresamente prohibidas. El Tribuno (Salta), 18 de octubre de 2003.

 
Orán/También tala indiscriminada
Salta, 18 de octubre de 2003.

Cazadores furtivos

Los kollas efectuaron graves denuncias sobre cuestiones ecológicas.


Pobladores de las comunidades kollas de Río Blanquito, Angosto del Paraní, San Andrés, y otras, denunciaron públicamente la presencia de cazadores furtivos y de individuos que talan árboles indiscriminada y clandestinamente en la zona de yungas, una reserva de biosfera donde estas actividades están expresamente prohibidas.

Las acusaciones, realizadas por Tinkunaku, entidad que agrupa a las comunidades kollas de la zona selvática oranense, motivaron reacciones inmediatas por parte del Concejo Deliberante de San Ramón de la Nueva Orán: aprobaron la resolución 167/03 por la que se pide informes a la Gendarmería, a la Policía y la Dirección de Recursos Naturales sobre procedimientos llevados a cabo durante este año en los cuales se hayan detectado la presencia de cazadores furtivos o tala indiscriminada de árboles en zonas protegidas.

Por el mismo instrumento, el cuerpo edilicio pidió informes relacionados a permisos extendidos a empresarios privados para la realización de tala. Las denuncias de los representantes de las distintas poblaciones aborígenes del área, señalan que todas estas tareas están efectuándose en un sector conocido como "puente verde", que comunica dos cadenas de serranías: la del Norte, que viene de Bolivia y llega hasta el Parque Nacional Calilegua, Jujuy; y la del Sur, formada por la Sierra de Santa Bárbara, que abarca hasta el Parque Nacional El Rey, Salta.

La preocupación de los ediles oranenses -según la resolución- está relacionada a que la denunciada deforestación "provocará el aislamiento de ambas cadenas y el proceso de fragmentación de las Yungas como eco-región, lo que significará, además, la obstaculización del movimiento de fauna nativa y de semillas (flora) y un empobrecimiento del sudeste de las Yungas".
 

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